Sobre Egipto

By on diciembre 10, 2017

Introducción

La arqueología moderna le debe mucho a la investigación egiptológica. Hay académicos que sostienen que es Napoleón el padre directo de la arqueología debido a su intenso interés por el antiguo Egipto lo que lo llevó a reunir un grueso número de científicos, todos de las academias francesas, y con un numeroso ejército se dispuso a invadir Egipto en 1799 para expulsar a los británicos del país del cual pudo tener control por dos años.
Hay quienes dicen que Napoleón fue iniciado en la Masonería francesa en tal viaje a la sombra y en el interior de la Gran Pirámide de Keops. No conocemos documentos fehacientes de tal asunto, pero es evidente en la historia del emperador su profunda afinidad con la Institución Masónica, al punto de que sus Hermanos fueron masones muy reconocidos e incluso alguno de ellos ocupó una Gran Maestría del Gran Oriente de Francia por un tiempo, además de ser regentes de naciones conquistadas por la Francia napoleónica.
De todas estas aventuras nos viene – decimos nos viene porque es patrimonio de la humanidad – la Piedra Rosetta (que reposa en el Museo Británico) y la historia del inglés Thomas Young con sus primeros avances en la comprensión de la escritura demótica y jeroglífica antigua egipcia y lo que hizo el providencial genio de la lingüística antigua y oriental, el francés Jean Francois Champollión, que logró establecer las bases de una gramática de la escritura demótica y jeroglífica.
Aunque Champollión no logró traducir y entregar a las generaciones venideras todo lo que se había descubierto en las grandes monumentos egipcios antiguos, en especial en los papiros e inscripciones de las pirámides del Reino Antiguo y por volumen de lo encontrado en los Templos en lo que es posible ver enormes cantidades de escritos jeroglíficos, el legado de este francés fue encontrar para él y para la humanidad las llaves o claves que abrieron de nuevo el pensamiento y tradiciones egipcias antiguas, una herencia portentosa que aun sigue sorprendiendo a los arqueólogos modernos y a la humanidad en general.
Publicaremos aquí referencias de sitios de Internet que nos parecen serios y responsables con el tratamiento de la información. Siempre recomendaremos tener prudencia en la revisión de las fuentes de cada información porque hay muchos perfiles no del todo serios y rigurosos. Nuestras referencias tratarán de afincarse en el mundo científico y nos reservamos muchas de las interpretaciones de la filosofía egipcia como tal y el sentido de su trascendencia.

La relación Masonería – Egipto

Los masones de la Masonería del Rito Antiguo de Menfis – Mizraim no tenemos la menor duda de la línea de pensamiento egipcio en la formación de comunidades que le sobrevivieron. Tendemos a pensar en estos tiempos que el antiguo Egipto era un sitio absolutamente aislado de todo lo que ocurrió a su alrededor. Por diversas épocas fue así, durante más de 2.500 años, pero siempre tuvo episodios históricos que los llevó incluso a soportar invasiones de los hicsos (pueblo semita), persas, asirios y babilonios, entre otros. La relación con estos pueblos está muy bien documentada, como también la influencia que Egipto ejerció sobre los invasores. En algunos casos, quienes llegaron se conviertieron en faraones asumiendo el idioma, las formas culturales, políticas, sociales y religiosas cuyos cultores principales, los sacerdotes, lograron transmitir a a las dinastias de los reyes extranjeros egipcios.

Entre tales reyes incluimos a Alejandro el Grande y al emperador Julio Cesar quienes fueron coronados faraones aunque uno y otro estaban realmente más interesados en sus conquistas bélicas y en expandir sus dominios que en cualquier otra cosa.

Hay escuelas del medio oriente y de Egipto mismo que nos son muy llamativas como la gnóstica, la esenia, la mandea, etc. Pero también es llamativo el cristianismo copto original de los primeros siglos de la era cristiana que poseía numerosos elementos de la religión de los faraones. Se puede mencionar también el Culto de Serapis y el Culto de Isis que viajó a Europa continental con los romanos, especialmente, y otras escuelas como la pitagórica – Pitágoras fue hecho sacerdote en las ciencias y la religión egipcias – y otras vertientes que trajeron al mundo europeo elementos de algo conocido como la Iniciación Egipcia. Esto último se le dispensaba a determinados personajes del mundo faraónico y su nobleza, especialmente, y a algunos extranjeros que llegaban a golpear a los Templos en busca de la ancestral sabiduría egipcia.

Sobre el origen de Egipto se siguen tejiendo toda clase de conjeturas, como aquella que ha desatado un revuelo en el mundo de la egiptología y es la intervención de los geólogos en el análisis de la pirámides. Ellos han demostrado que las pirámides tienen forma de erosión por lluvia en una zona en la que no llueve hace más de 10 mil años. La esfinge sufrió esta misma forma de deterioro. No hay egiptólogo académico que se atreva a explicar esto.

Mencionamos lo anterior para decir que la historia de Egipto, de esta forma, se podría perder en la noche de los tiempos y que lo que siempre tratamos de hacer es dar una forma de ver las cosas que sea coherente y que en la misma se incluyan las salvedades que la ciencia indica y auqellas que se resiste a indicar… No es posible entregarse a especulaciones sin sentido pasando por encima de las evidencias.

Volvamos a la anterior línea de pensamiento.

Recordemos que Egipto ya era muy antiguo para la antigua Grecia y por ello la estabilidad en las formas sociales y culturales egipcias de la antigüedad mantiene en ascuas a todos quienes observan a esa remota civilización. A lo menos, por lo que se conoce en los rastros arqueólogicos encontrados, hay una prehistoria documentada desde el sexto milenio antes de Cristo en un época en que se dan procesos de neolitización. Pero un asunto muy interesante es el encuentro en el 3.500 a.C., aproximadamente, de una estatuilla tallada en piedra del dios Horus tal como se le conocería en los siguientes siglos, lo cual da una idea de la continuidad cultural religiosa que marcó en todas sus etapas a al antiguo Egipto porque eso es lo que imprimió su esencia más amplia. Con base en ello, son cuando menos casi 4.000 años de continuidad cultural, aun bajo el dominio romano.

Las tradiciones egipcias antiguas viajaron en todas estas formas y escuelas de pensamiento a Europa. Incluso, en el renacimiento fue posible ver la explosión del mundo hermético y la fascinación por lo egipcio de los pintores de los siglos XV y XVI. Hasta algunos papas y jerarcas de la Iglesia Católica adquieron papiros y figuras egipcias para sus palacios hasta cuando se declaró pagana la religión y los temas egipcios.

Dice la tradición que los Caballeros Pobres del Templo del Rey Salomón, o Caballeros Templarios, fueron receptores de increíbles tradiciones antiquísimas en sus periplos por la conocida Tierra Santa y el Mar Mediterráneo y por su relación directa con las culturas cristianas egipcias y otras formas religiosas como el mundo musulmán, entre otras.

Pero lo que siempre han asegurado los Maestros del Pasado es que Egipto se caracterizó por formar grandes pensadores de diferentes naciones irradiando su ancestral conocimiento en diferentes áreas como cuna de nuevas civilizaciones.

Por último, un detalle que puede ser de interés: debemos comparar la arquitectura de numerosos templos egipcios que llevan las dos columnas en la entrada en forma de obeliscos. Este modelo fue copiado en el Templo de Salomón o Primer Templo en muchas de las características egipcias. De allí sale el Templo masónico y hasta el católico.