Menfis – Mizraim: Masonería mística – sacerdotal

By on septiembre 30, 2017

Mucho se habla de los Grados de Menfis – Mizraim, en especial, aquellos que siguen luego del Grado 33° y de su vínculo con otras Órdenes Iniciáticas como el Martinismo de Louis Claude de Saint – Martin y la Iglesia Gnóstica, uno de cuyos padres fue Jean Bricaud.

Es cierto que hay equivalencias entre el REAA y nuestro Rito, pero ellas son tan sólo de apariencia nominal pues en el trasfondo hay un enfoque místico e Iniciático que los cultores de los Ritos Egipcios han podido comprender y sentir. En muchos Supremos Consejos del Grado 33° del REAA es visible que el foco es en valores humanistas y sociales, así como en el cultivo de un republicanismo muy fuerte; todo ello enmarcado en la idea de que cada Hermano debe tener una religión, pero lo místico y filosófico es más bien escaso. 

Este enfoque es muy anglosajón y norteamericano y sin dudas, el espíritu de estos pueblos es muy conservador y sigue sin grandes modificaciones. Pero América Latina la evolución es diferente.

La Masonería republicana en América Latina: un concierto para la toma del poder político, social y económico 

Por supuesto, en América Latina somos otra cosa y en medio de los vaivenes que hemos vivido, somos gente muy crítica, justamente, por haber pasado por tantas convulsiones sociales, malos y pésimos gobiernos, dictaduras, explotación social y económica, una iglesia como la romana católica, insaciable de poder y bienes materiales, etc. Los anglosajones creen en su gran mayoría en sus instituciones, pero en América Latina la esperanza en el Estado y sus instituciones es muy baja.

Decimos esto porque las  diferentes Masonerías se han visto golpeadas por estas situaciones en los tiempos actuales y, además, porque, como antecedente directo, desde las mismas guerras de independencia del mundo hispanoamericano, empezaron las luchas por el poder en el seno de la Masonería conocida como inglesa, o proveniente de la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Por desgracia, en medio de pueblos americanos hispanos emergentes con un alto nivel de ignorancia, la Masonería quedó en manos de pequeños grupos de gente con formación académica en los tiempos de la transición a la «democracia».  Desde sus inicios siempre tuvo una gran fama de que a ella pertenecían los aristócratas y las grandes familias, así como los altos funcionarios del Estado.

Por supuesto, con el incipiente progreso de los últimos dos siglos, eso atrajo siempre a personas que deseaban mejorar su posición y relaciones sociales. No siempre fue gente de buenos principios, de tal forma que la idea de la Masonería se deformó en que ella fue creada para sustentar el poder político, económico y social. Numerosos personajes que jamás llegaron a comprenderla en lo más mínimo la hicieron víctima de sus ambiciones y poco a poco cayó en el absurdo de convertirse en receptora de grupúsculos cuyo único interés era tomarse el poder del Estado, entre otras maniobras, porque otros se han enquistado en empresa privadas y han tratado de ubicarse en cargos de dominio en las mismas.

Los Masones latinoamericanos tienen muy mala fama en muchos países por haber estado muchos «buenos hermanos» envueltos en escándalos de corrupción y porque la sociedad en general, así no lo pueda denunciar abiertamente, sabe que muchos masones o pseudo masones están implicados en muchos procesos de corrupción y abuso de lo público. Es innegable, que si las Masonerías que buscan el poder político no trabajaban en el mejoramiento de la selección de sus nuevos miembros y de su escuela para que sus calidades morales y éticas sean impolutas, desaparecerán del mapa de las organizaciones sociales, porque difícilmente se podrá mencionar lo Iniciático si un gremio acepta la promoción de forma soterrada de la prostitución de los valores morales supeditados a la toma del poder económico y político; ello no es sino la conformación de un concierto pero no exactamente para el enriquicimiento moral de los miembros de la organización. 

El problema para las Masonerías que aceptan o admiten el comportamiento corrupto es que su mala fama se incrementa día a día promoviendo su desaparición porque llegarán cada vez más personajes oscuros con torvos propósitos y ellos entenderán fácilmente que la astucia es el mecanismo de dominarla, no el estudio de las calidades morales y éticas.

La Masonería y el destierro de lo místico de ella

Es triste decirlo, pero muy pocos masones de variadas Órdenes se preocupan por el progreso individual e interior más allá de la revisión de unos cuantos textos, manuales y novedades bibliográficas de poca profundidad en la esfera de lo espiritual. Todo el esfuerzo se va en el desarrollo de lo racional y del posicionamiento social individual como un objetivo deseable y allí se forman los grupos que quieren empujar para un mismo lado con el pensamiento de obtener de la Masonería algún beneficio material y social.

Lo «aceptado» es justamente lo anterior y es lo que prima en los grandes salones y banquetes de una Masonería que ha degenerado de forma continuada. Hemos visto que en las cifras de membrecías cada vez hay menos gente ingresando y mayores cantidades de gente saliendo. En Estados Unidos, Europa y América Latina el descenso en los números de los afiliados es cada vez más fuerte y se ve a las Grandes Logias tratando de que esos números sean revertidos, pero sin éxito.

El por qué no se queda la gente lo estamos diciendo aquí abiertamente: la Masonería se convirtió en un vehículo de intereses egoístas y ha perdido en gran medida su capacidad de escuela de formación de valores y de filosófia de lo trascedental. Hemos visto que muchos personajes de los altos grados del REAA son gente con un ego verdadera y monstruosamente monumental, y no los seres sencillos y nobles dedicados a cultivar su espíritu…

De hecho, llegar a los altos grado del REAA en las diferentes Órdenes es sinónimo de poder y motivo de una vanidad espantosa. La esencia de esos grados que portan una sabiduría inmensa, que son puerta para el encuentro del adepto con su espíritu divino, se ha perdido para convertirse en luchas intestinas permeadas por las ambiciones más inconfesables. Parece un asunto irremediable porque es ya una cultura con perfiles definidos que no va a modificar sus bases.

Se ha llegado a ver que la moral y la ética son estorbos en el camino hacia el poder, y allí quedan los propósitos de ayuda a la humanidad y la propia capacidad de evolución porque alguien que se pudre interiormente no puede revertir ese proceso tan fácilmente.

Menfis – Mizraim y su Tradición espiritualista

Desde la creación de los Ritos de Menfis y de Mizraim, cada Rito por su lado, su objeto fue la rectificación de la Masonería inglesa y francesa, amén de otras más que cayeron en el más terrible materialismo y ateísmo.

A muchos Masones se les olvida que la Masonería originalmente se encontraba en el seno de algunas Órdenes monásticas católicas y en las cofradías de constructores, cuyo posición social siempre fue especial porque el arte de la construcción era un conocimiento que producía estabilidad en muchos sentidos y permitía una ascenso en la escala social y económica en el medievo. Incluso, los adeptos de las cofradías lograban protección en lo mínimo que era techo y pan en una convulsa y peligrosa Europa.

Pero cuando estas cofradías perdieron su importancia social y práctica en la Europa del Renacimiento, el interés por innumerables temas y la fundación de universidades, se pudo evidenciar el resurgir de los antiguos pensadores y sobre ellos la creación de nuevas sociedades con la experiencia de nuevas formas de vida, como la democracia. También, el boom de nuevos mundos por descubrir y colonizar le dieron a Europa otra dinámica muy distinta. El dinero y su abundancia revolucionó las estructura social porque se empezó a crear esa nueva clase de los comerciantes que vino a romper todos los moldes vividos bajo las monarquías y la férrea mano de los señores feudales y de los sacerdotes católicos con sus eficientes sistemas de convencer…

La vieja Masonería aceptó a pequeños burgueses y burgueses en su seno. Pronto ellos descubrieron en la simbología de la construcción un hermoso símil que para algunos de ellos eran los ecos de una sabiduría muy antigua que conectaba con muchas fuentes como el rosacrucismo, el rescate del antiguo Egipto, el pensamiento gnóstico antiguo pre y cristiano, el helenismo, el cristianismo en diversas acepciones y formas, así como el oriental y el copto egipcio, etc. Incluso, se especula que algunas formas masónicas, como la escocesa, tenían informaciones muchos más definidas hacia lo antiguo. En particular, la corona de Escocia dio refugio a gran parte de los perseguidos Caballeros Templarios, lo cual fue patente también en los reinos teutones.

Por supuesto, siempre ha habido gente que no desea estudiar más allá de lo necesario para lograr algunos beneficios directos materiales. Pero entre esos muchos masones siempre hubo verdaderos Iniciados capaces de encontrar la esencia de aquello que se pretendía perdido en la explosión del mundo moderno. Eso jamás se perdió y quedó escondido en adeptos del conocimiento que debían estar ocultos en razón a la permanente incomprensión de los muchos porque era delineado para los pocos.

Es así como se fundaron los dos Ritos de Menfis y el de Mizraim. Ambos fueron creados por Hermanos Masones con la esencia de la verdadera Masonería, aquella que construye el espíritu y el alma humanos con el objetivo de acercarlos a la Divinidad. El sentido fundamental de las Grandes Logias de constructores que existieron antes de la Gran Logia Unida de Inglaterra, siempre fue el de edificar monumentos a la Divinidad en el mundo material, al tiempo que los Masones dedicaban parte de sus esfuerzos a la oración y a la meditación, y no siempre con pensamiento cristiano católico romano porque muchos de estos cofrades nunca acogieron los dogmas de fe porque sabían que el catolicismo fue construido sobre bases de otros cultos y filosofías con dogmas insostenibles.

Es así que los cultores de ambos Ritos, de Menfis y de Mizraim, siempre fueron conscientes de que las fuentes desde las que se organizaron enmarcaban un conocimiento ancestral, tan antiguo como genuino, que jamás perdió de vista las enormes fuentes que los nutrieron.

En 1881 el revolucionario republicano Giuseppe Garibaldi unificó a sectores de los cultores de la Masonería mística en Europa para crear el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim.

Hay que honrar a la verdad al decir que jamás ha sido un Rito numeroso, pero siempre se ha caracterizado por tener en su seno a adeptos muy entregados al estudio del pensamiento antiguo y al cultivo de artes y ciencias que como eje central siempre ha sido el desarrollo del alma y el encuentro del espíritu Divino.

Este Rito se estructuró para ser el rescate y rectificación, como decíamos, de la Masonería creada en la Europa del siglo XVIII conocida como Rito Escocés Antiguo y Aceptado y otras más pues los Maestros siempre lamentaron que existieran Masones ignorantes de su propia génesis. El REAA contiene grados que son parte de Menfis y de Mizraim aparte en sus sistemas y que antes de que fueran instituidos como propios y únicos del sistema norteamericano ya eran parte de una Tradición Iniciática mucho más antigua. Eso es lo que muchos investigadores no han logrado ver y comprender: las sociedades Iniciáticas europeas ya conocían los rituales de los grados del REAA en otros sistemas, tan sólo que los Masones a los que se les adjudica haber llevado estos grados a Estados Unidos los copiaron y los reunieron en un sistema conocido como Ritos Escocés Antiguo y Aceptado.

Además, y que no se olvide por ninguna razón, a ellos nadie les dio Carta Patente alguna para fundar regulamente ninguna cosa. Recordemos que la regularidad es un gran conflicto con el absurdo que jamás se ha podido dirimir en favor de alguna persona o Logia en particular porque la Masonería hunde sus raíces en el misterio más absoluto.

Así que este legado no es sólo propiedad de quienes lo fundaron en 1801 en Charlotte, Estados Unidos, pues es cierto que tanto en Francia como en Alemania ya existían diversos sistemas de grados y muchos Ritos con diversos nombres y similares sistemas de pensamiento al REAA, por lo menos en sus aspectos exteriores. Mientras que en la Masonería inglesa, aquella que se desarrollaba en las islas británicas en la Gran Logia de Inglaterra del siglo XVIII, en Europa continental el estallido enorme del pensamiento masónico produjo un sin fin de sistemas Iniciáticos con gran variedad de perfiles.

Lo que podemos decir es que una vez se unificaron los Ritos Egipcios se adoptó el sistema alemán, o el REAA, con un fuerte sentido esotérico y espiritualista que proviene del Rito de Cerneau, que es francés y de un sistema conocido el Régimen de Venecia, italiano, por supuesto.

Luego, en los Grados superiores, se instauraron trabajos muy especiales que llevan a los adeptos a conocer ordenaciones de tipo sacerdotal y místicas cuyo único fin es la elevación del alma humana en un proceso de purificación intenso luego de un trabajo alquímico permanente.

Nuestros Grandes Hierofantes del siglo XX además construyeron los puentes para que la Orden Martinista y la Iglesia Gnóstica estuvieran profundamente vinculadas y ligadas a los trabajos que el adepto egipcio debe desarrollar conociendo el esoterismo occidental y las tradiciones iniciáticas orientales del Medio Oriente con la gnosis que fue estudiada y trabajada de forma intensa por Jean Bricaud (Tau Jean II) y por otros grandes adeptos de la Masonería Egipcia. En todo ello la India Iniciática tuvo y ha tenido mucho qué decir.

 En realidad, Menfis – Mizraim, el Martinismo y la Iglesia Gnóstica son parte de una misma cosa: el adepto puede y debe trabajar para lograr que estas tres Tradiciones puedan hacer parte de su educación masónica y espiritual.

Por supuesto, la única organización en Colombia que puede tener Maestros calificados para estos avances es la nuestra. En su devenir, nuestras estructuras Iniciáticas crecen permanentemente para lograr que quienes aspiran a emprender este hermoso viaje de la espiritualidad de Menfis – Mizraim puedan hacerlo con toda la seguridad y con la certeza de que recibirán las guías y las enseñanzas necesarias, sin que ello signifique el desvío del curso la vida cotidiana normal de los practicantes.

Por último, siempre hemos dicho que el egrégor del Rito y sus enseñanzas es increíblemente inteligente y celoso de sus adeptos: quien no está aspectado para formar parte de estas Órdenes, invariablemente será retirado por ese bellísimo pero estricto espíritu de la Orden.