Los fines sociales externos de la Masonería: una verdad relativa sin fin

By on enero 10, 2018

Era necesario un breve ensayo sociológico con respecto de la Masonería para tratar un tema que viene complicando la vida a unos y otros en la práctica de sus enseñanzas (incluso en los más altos niveles).

Para los más, es necesario lanzarse en la lucha por el cambio social y por las reformas que le den la felicidad a la humanidad. La pregunta es ¿y qué es lo que la humanidad necesita para ser feliz? Hay quienes se afanan en lograr la equidad social para todos y siempre estará el problema que habla de que la igualdad social es una absoluta utopía porque en lo humano lo único realmente seguro es la diversidad.

Otros se lanzan a encontrar unos y otros valores… Todo ello en un sinfín de búsquedas de las que cada individuo tiene una visión diferente.

Por supuesto, para nuestra Orden Masónica Egipcia colombiana viene bien aceptar la proclama de los Derechos del Hombre y del Ciudadano surgidos de la Revolución Francesa, muy a pesar de la cantidad de cabezas de masones que rodaron y de las convulsiones que vivió la República francesa antes de estabilizarse. También, adoptamos los Derechos Humanos surgidos de una posguerra (sí, la primera y segunda guerras mundiales son dos capítulos de una misma cosa) brutal en la cual las naciones más “civilizadas” se disputaron enormes poderes hegemónicos a un precio material y de vidas humanas que detuvo el avance de la humanidad por varias décadas.

Aceptamos la Constitución Política de Colombia y sus normas porque dentro de ellas vive aún la libertad a pesar de la corrupción y otros fenómenos que todos viven a diario y de los cuales no es necesario hablar aquí.

En fin, tenemos unos marcos conceptuales que siguen en evolución, que son inacabados como inacabada es la evolución humana y de sus instituciones sociales, políticas, económicas y culturales. Los Masones Egipcios no nos hacemos ilusiones en pensar que ella, la evolución, tiene unos parámetros definidos por la misma Masonería y le afirmamos al público en general y ante los Hermanos Masones de todas las filiaciones, que la Masonería como institución Iniciática no puede tener una línea estricta de políticas que sean la solución a todos los problemas de la humanidad porque ello NO EXISTE, es un tema en debate que está lejos de haberse decantado.

Más allá de los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad que los latinoamericanos adoptamos de los masones franceses, de una serie de postulados que son realmente especulativos y no llegan a tocar “la cosa en sí última social”, es interesante poder decir que ninguna Masonería tiene la respuesta a las problemáticas de la organización social de la humanidad.

Esto porque la Masonería NO SE HIZO para esas cosas. Cuando ella ha sido sometida desde su institucionalidad a tratar temas de la vida social de una sociedad externa a sus primigenios intereses ha caído en hondas crisis. Cuando sus miembros se han dedicado más a la búsqueda de soluciones de los problemas sociales que a trabajar intensamente en el desarrollo humano del Masón, del aprendizaje y culturización INICIÁTICA, el desastre siempre aparece porque muchos masones que no tienen verdadera formación en estos campos normalmente creen que son portadores de las ideas de las transformaciones sociales correctas.

Vamos a diferir de ellos con toda franqueza: hoy en día hay muchos científicos sociales que bien pueden hacer la tarea de pensar la sociedad sin que sean parte de la Masonería. Mucha gente hoy en día medita y trabaja en crear formas de evolución social que logra altísimos niveles de comprensión de los problemas de los pueblos. Para eso no hay que ser masón.

El asunto es que un masón que se dedica a estudiar y comprender a la Orden adopta un pensamiento mucho más universal. En el caso de los Masones Egipcios, el pensamiento universalista no está desprovisto de una visión deísta de muchos asuntos porque la verdadera Masonería antes de sufrir los despojos del racionalismo estuvo en los Templos griegos, romanos, cristianos, judaicos, etc. Las escuelas Iniciáticas auténticas nada tienen que ver con el remedo pseudo iniciático que le da la mayoría de edad “masónica” cualquier individuo (con todo y vicios) por pasar por unas ceremonias que se hacen sin espíritu y sin el alma doliente de la humanidad que realmente evoluciona.

Ni siquiera la Masonería “Universal” (si es que hay una sola) ha podido definir lo que es un Masón en realidad y mucho menos ha encontrado la línea real que produce verdaderos masones. Hay muchas formas de Masonería y todas alegan ser la forma auténtica. Nosotros no vamos a discutir sobre eso, pero sí vamos a enunciar algunas cosas para concluir esta reflexión, en nuestra visión:

1.- No puede haber una línea socio-política que represente a la generalidad de la Masonería. Incluso, podemos hablar de masones que son de derecha y de izquierda… Los Masones Egipcios nos sustraemos de pensar siquiera en esos temas y no nos dejamos llevar a los abismos del fanatismo político. Eso sí, en caso de que fanáticos extremistas lleguen a tomar el poder en un país en el que estemos, es un deber luchar por las libertades sociales y políticas de la nación. En ello, nuestros mártires son nuestros ejemplos.

2.- Pensamos que cuando una organización masónica se inmiscuye en política militante, deja de ser Masonería. Eso lo puede hacer el Masón en uso de su libertad, en su fuero privado, pero la Institución Masónica no puede adoptar militancias porque no fue hecha para eso.

3.- Pensamos que la ignorancia en la formación e investigación de las grandes fuentes de las que bebe la Masonería en su abundante historia es un factor determinante en las crisis de la Orden (si es que hay una sola).

4.-La formación moral más que un adefesio retórico es un alto objetivo de la Masonería, pero ello se da por el cultivo de una vida espiritual y por dedicar las Tenidas a ello exclusivamente, no porque un código sin vida y sin verdaderos cultores pueda definir una norma de comportamiento que al final no se sigue. Solamente el convencimiento de realidades espirituales puede permitir que un Masón llegue a serlo en su fuero interior, no en la exhibición del ejercicio ritual o de las “costumbres” masónicas de mantel. La moral no es un tema relativo: se es o no se es moral, incluso siguiendo las propias inclinaciones (ojalá desprovistas de vicios y engaños).

5.- La crisis mundial de la Masonería se debe a que diversas instituciones masónicas ya no ofrecen una verdadera alternativa de desarrollo humano, por ello mucha gente joven no la ve como una opción de vida. Ya no impresiona que personajes como Bolívar y San Martín hayan sido masones ingleses o franceses… Y porque muchos otros aparecen en grises situaciones de corrupción y de destrucción social. Los números no mienten al verse la disminución de la membrecía en todas partes del mundo, en especial, de las Masonerías anglosajonas.

Como corolario habrá que decir que a los Masones Egipcios no nos preocupan esas aberrantes luchas de egos en el escenario de la política tradicional de nuestros países hispanos. Sabemos qué sentimientos y emociones negativas hay involucradas en todo ellos; vemos los abismos humanos manifestarse y eso es ajeno a nuestra búsqueda que es bastante diferente a la consecución de poder material o político… La Logia Egipcia son sus miembros y no suntuosos edificios, es su conocimiento y no la apariencia, es su amor a las Tradiciones Iniciáticas de todos los tiempos y el desarrollo en paz de sus miembros muy a pesar de que seamos considerados parte de una absurda regularidad o no.

En realidad, ¡¡¡NO NOS IMPORTA!!!