Gran Logia Regular de Colombia de Menfis – Mizraim

Potencia masónica soberana espiritualista

La Filiación Egipcia del Siglo XXI

By on septiembre 23, 2018

La muerte de Robert Ambelain partió la historia de los Ritos Egipcios en dos partes: los Grandes Maestros que de verdad lo fueron, tanto grandes como Maestros, y lo que vino después, que no ha sido más que una lamentable cadena de errores humanos que destruyeron la idea de un Gran Hierofante o Maestro  Mundial en toda la real dimensión de las funciones de lo que alguna vez se pretendió crear para este cargo.

Hoy vemos una vergonzosa recua de ridículos personajes que se hacen reconocer por unos pocos locos con rimbombantes títulos y MUY dudosos “linajes” que alegan conectar con lo más sutil y auténtico de los Maestros espirituales del pasado, pero hay individuos, no digamos masones, que tienen dos grandes amigos: el diseñador gráfico para los diplomas más rebuscados y el sastre. que copia hace y rehace galas pseudo masónicas para posar de hierofantes y maestros.

Es absurdo todo ello y, en la era de la sociedad de la información en la que todos los fenómenos de la comunicación son posibles, es inevitable que publicaciones de fotos, extraños diplomas  y toda clase de imágenes se puedan ver cotidianamente. Aparecen casi tercer día un grado 99°…

Esto es muy lamentable porque da una apariencia de falta de seriedad a nuestros Ritos confundiendo a la gente de bien que busca la espiritualidad… Por supuesto que los públicos saben diferenciar lo que desean y habrá gente para todo.

El fin del Gran Hierofante

Para la Federación de Grandes Logias Soberanas de Menfis – Mizraim el linaje antiguo ha sucumbido, se ha perdido su autenticidad, y la Gran Silla del Hierofante ha quedado vacía para siempre. El rey ha muerto y el sacerdote que debía resurgir del inframundo no ha vuelto. La Filiación de Ambelain solamente se podrá revivir en quien logre encarnar en sabiduría y en autenticidad los planteamientos que ha dejado a la posteridad en sus obras, pero ya no habrá coronación y mención de estos linajes, por lo menos para nosotros, porque los herederos de Ambelain están ocultos.

El fin de los linajes Egipcios ocurrió porque el sucesor de Ambelain, Gerard Kloppel, jamás pudo emular la enorme estatura de su predecesor, muy a pesar de su buena voluntad, lo que llevó a las estructuras de Menfis – Mizraim, el Martinismo y el gnosticismo francés a abatir sus Columnas en varios países, o produjo divisiones irreparables que aún hoy subsisten y que jamás se podrán conciliar.

Kloppel, un hombre atormentado e inestable, legó el desastre a otros personajes que jamás debieron llegar allí y quienes han producido tantos o más desastres que el mismo Kloppel. Uno de ellos, tuvo la desfachatez de afiliarse a una de las órdenes católicas de derecha más anti masónicas que se pueda encontrar. Kloppel dejó hundida a la Filiación en el barro más espeso y sus herederos quedaron atrapados allí por siempre.

Para completar, uno de estos herederos se ha rodeado de personajes oscuros que han terminado de destruir lo poco que le quedaba de legítimo a la “herencia” recibida por las luchas y celos de un poder que realmente nunca ha existido sino en la mente de un puñado de personajes perdidos ya en la maraña de la “modernidad” egipcia.

Realmente son cosas que en este tiempo ya no importan y que a pesar de ser la historia de los destrozos, en medio de ese concierto y desconcierto de desatinos, hay gente aún que sigue al pié puntillas las formas y las indicaciones que han dejado los Maestros del Pasado para lograr la Iniciación y el progreso en ella.

La esperanza de supervivencia de los Ritos Egipcios

Afortunadamente, el Espíritu Divino no es propiedad de nadie y al contrario, la Iniciación es suya plenamente y quienes no caminan en los pasos que Él marca, están perdidos irremediablemente hasta no tener el encuentro con portadores de la Luz Masónica Egipcia, en el caso de pretenderse aquello. Es asunto difícil en medio de tanto estafador y gurús mercachifles.

El amor Iniciático que se manifiesta es el Padre de la Federación de Grandes Logias Soberanas de Menfis – Mizraim, y la Paz Interior, su mayor guía hacia la verdad. Nosotros, tomamos la figura externa del Gran Hierofante como rescate de las formas históricas tradicionales, el resquicio de esa forma, y la damos al Hermano que consideramos más sabio y lo honramos con ello, pero luego, debe venir prontamente otro Hermano a ese lugar para que conozca los Misterios que surgen de ese enorme sitial de paz que se manifiesta en la Gran Silla del Gran Maestro Egipcio nuestro. Se diseñó esta figura con la idea de la integración de nuestras estructuras nacionales e internacionales y ello nos une, pero es diferente en esencia y en su forma a las dictaduras que se han formado alrededor de la figura de un Gran Maestro o Hierofante Mundial cuyos poderes absolutos son fuente de toda clase de abusos.

Hay que entender que eso colapsó porque el conocimiento y la verdadera Iniciación tomaron nuevos rumbos porque siempre están cerrados para quien no tiene… y en otros caminos, cayó en manos de farsantes que tratan de manipular incautos. 

Por todo ello, hemos dado Santa Sepultura a las auténticas Filiaciones Egipcias que ahora viven en los mundos sutiles. Sobreviven la herencia Martinista y la Iglesia Gnóstica, pero no hay ya la posibilidad de que la Gran Hierofanía de Menfis – Mizraim sea lo que fue en pasadas décadas.

Honramos la memoria de Garibaldi, Bricaud, Papus, Chevillón y Ambelain, entre otros, pero de esas gloriosas épocas ya no queda nada material. Su herencia inmortal está en sus obras, en sus meditaciones, en los Maestros que lograron conocer un poco de todo ello de forma directa…

La buena noticia es que la Iniciación está plenamente vigente en muchos Maestros nuestros y de ellos se desprenderá aquello que vendrá a aportar de su sensibilidad y sabiduría lo que corresponde a aquello que se conoce como “los Misterios de la Iniciación”.

Quien tenga oídos que oiga…