El linaje y su importancia en los Ritos Masónicos Egipcios

By on marzo 1, 2017

La Masonería Egipcia es un compendio, reunión y síntesis de grandes Tradiciones Iniciáticas, como lo hemos dicho repetidamente.

En este marco de ideas y realidades, hay conocimientos y herencias de tipo espiritual y esotérico que enriquecen la práctica de nuestra Masonería en el sentido de que a través de los siglos, y podría decirse milenios, los Maestros del Pasado acumularon tesoros, saberes y prácticas que se resumen en Rituales y transmisiones, que incluye la forma oral, lo cual ha llegado hasta nuestros tiempos.

Estas transmisiones de conocimientos de la espiritualidad se hacen normalmente de Maestro a discípulo (Logia a discípulo), de manera que tal proceso de transferencia de conocimientos adquiere una legitimación revestida de una exteriodad que en los tiempos de la modernidad se ha formalizado en el entorno de la Masonería institucional y de otras Órdenes afines, igualmente legalizadas ante los poderes temporales.

Esta formalización e imagen institucional en estructuras organizativas conocidas incluso para personas que no son parte de nuestras Órdenes es lo visible y que se conoce con el concepto de “linaje” en relación a lo que ve la sociedad.

A este respecto podemos decir que tal «linaje visible» es el vehículo temporal y exterior por medio del cual viajan en el tiempo y en el espacio una sucesión externa en las personas. En su trasfondo subyace la perpetuación de la sabiduría eterna de la Iniciación espiritual que trata de los misterios de la naturaleza y del universo. «Linaje» califica de forma concreta la herencia y vierte en organizaciones de Iniciados el cúmulo de normas, estructuras de pensamiento y conocimientos.

En la Masonería Egipcia existe la Tradición de un liderazgo internacional Iniciático que recae en un dirigente único que recibe amplios poderes para desarrollar las estructuras Masónico – Iniciáticas que le ha legado un antecesor y de las cuales es responsable en su tiempo de ejercicio y  que debe legar a su vez en un sucesor. Esta sucesión es «real», una realeza, y de naturaleza vitalicia.

La vida Iniciática de la Masonería Egipcia de este linaje se ha desarrollado en diferentes regiones del mundo, en relación con las dificultades de comunicaciones que tuvieron nuestros ancestros.

Pero, en estos tiempos de la Aldea Global en el que ningún lugar está ya lejos, la Masonería Egipcia crece de forma vigorosa y amplia expandiéndose para llegar a lugares a los que jamás nunca antes pudo llegar con su intensa luz espiritual.

Es el caso de Colombia, país en el que no se tiene registro de Logias de Masonería Egipcia de nuestro linaje hasta la aparición de las Logias de nuestra Gran Logia Regular de Colombia de Menfis – Mizraim.

La legitimidad en América Latina de esta línea Iniciática (o linaje) es de amplio relieve en el sentido de que algunos Hermanos del cono sur tuvieron relación con Robert Ambelain durante el siglo XX y crearon algunas logias del Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim que luego fueron a sueños o siguieron trabajando bajo estas Filiaciones de los Grandes Maestros Mundiales.

La seriedad, calidad y autenticidad de los conocimientos que portaron los Grandes Maestros Ambelain y Kloppel están fuera de toda duda. Para nosotros fueron cultores reconocidos internacionalmente y Altos Iniciados de las artes y ciencias de la Masonería Egipcia, Maestros y dirigentes de otras diversas instituciones Iniciáticas. 

Así las cosas, es evidente que nuestras Obediencias y nuestra Orden crecerá firmemente porque su presencia se desarrolla armónicamente y sin sobresaltos ante el creciente interés de personas que manifiestan su deseo de hacer parte de nuestras organizaciones en los últimos años. Esto, porque es claro que nuestras instituciones Iniciáticas son una alternativa de desarrollo espiritual para los buscadores del verdadero silencio.

Es nuestra Masonería mixta y permite igualmente Logias masculinas o femeninas con total libertad de elección a ese respecto y se mantiene en prudente distancia frente a otras Órdenes Masónicas con las que desarrolla relaciones interpotenciales respetuosas.

Ante la Masonería inglesa no se tienen relaciones públicas oficiales, aunque miembros de sus Obediencias son muy atraídos por la manera juiciosa, estudiosa y seria como desarrollamos una verdadera vida Iniciática.

Somos críticos de la versión “oficial” inglesa de la Masonería porque la vida Iniciática, esto es, la vida espiritual, existió mucho antes de Londres 1717 en otras formas de Masonerías como la jacobita – templaria – escocesa y otras formas mediterráneas. El Rito de Mizraim, por ejemplo, dio origen a otras líneas de pensamiento Iniciático como el rosacrucismo e incluso al gnosticismo moderno. 

Un rescate de esa Masonería jacobita escocesa muy anterior a la inglesa es aquello que está planteado en los grados que mencionan a la Masonería de Kilwinning, a las ordenaciones en la Orden del Temple y otros elementos que finalmente nos dan la razón en relación con el tiempo en que existió ya una Masonería especulativa que pretendía la sublimación del alma humana como uno de sus objetivos primarios.

El espíritu humano es tan antiguo como la Divinidad misma y nuestra realidad masónica así lo comprende: las instituciones exteriores van y vienen pero no así la Tradición Iniciática que en su esencia es muy discreta y en muchos temas secreta.

El linaje garantiza lo que el neófito desea encontrar en las instituciones en las que pide ser admitido. Ese es el aspecto de mayor importancia.

La Tradición viaja imperturbable por el tiempo y el espacio rumbo a quien debe llegar con la precisión quirúrgica del Gran Arquitecto de Los Mundos.

Por último, nuestra Gran Logia Regular de Colombia de Menfis – Mizraim vio la luz baja la supuesta «protección» del XII° Gran Hierofante Mundial aún en el cargo, pero tuvimos que divorciarnos de este personaje pues resultó siendo consagrado como parte de una orden ultra católica derechista que jura ser enemiga y perseguir por todos los medios a la Masonería Universal.

También, porque desarrolló una reorganización que resultó profundamente lesiva para Hermanos que llevaban mucho tiempo trabajando en que la Orden creciera y se extendiera por el mundo. Nos lució que de verdad quiere acabar con la Masonería Egipcia a la que en teoría debe proteger, pero vimos que hace todo lo contrario porque ubicó en altos cargos a gente absolutamente inútil para continuar con el intenso ritmo de crecimiento que teníamos nosotros los latinoamericanos. De hecho, nombró a representantes nacionales de muy dudosa reputación y de evidente falta de calidad humana para guiar una Masonería tan amplia e imposible de comprender para personajes como los que vemos en algunos países de habla hispana y de otras regiones.

Es necesario que nuestros lectores puedan comprender que ningún juramento es válido si quien lo toma (persona o institución) no se lo aplica a sí mismo el tomador: el Gran Maestro o Hierofante Mundial destruyó en el momento de su ingreso a esa orden de derechas todo vínculo con el egrégor ancestral que lo unía con lo Sublime y Perfecto de nuestro Rito. Para nuestro concepto, lo que hace es una búsqueda de poder temporal económico y político que obedece a intereses egoístas. Con esa actitud derribó la confianza en un sólo momento de todos quienes lo seguíamos.

Que quede siempre claro que jamás fuimos instados a retirarnos: no nos hemos retirado de nada porque seguimos en el cultivo de las grandes Tradiciones que hemos recibido y que ahora atesoramos y que provienen de los Maestros del Pasado en el tiempo del vínculo temporal que tuvimos con ese Gran Hierofante que nos unió con el gran espíritu vivo y vivificante de Menfis – Mizraim. También, hemos recibido el Martinismo por su conducto y por otras líneas sucesoriales que ostentamos y que nuestros Adeptos conocen bien.

Quien se retira del Orden establecido es el Hierofante que no respeta el juramento que hizo al ser recibido como el número uno de los Ritos Egipcios en el mundo.