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El primer Grado de la Masonería egipcia: aprender a desaprender para conocer con orden

By on marzo 28, 2018

En este escrito se pueden revelar algunas cosas sin llegar a violar el secreto y la discreción necesarios que se pide a los Iniciados. Pero sí queremos dar una visión del recorrido que se hace, dar algunas ideas de lo que una persona puede vivir con la Iniciación en los Ritos Egipcios de Menfis Mizraim y su paso por los tres Grados de lo que se conoce como Masonería azul: Aprendiz Masón, Compañero Masón y Maestro Masón.

Es una especie de mapa conceptual breve que no puede describir todo lo que se contiene en la Masonería egipcia, pero que da a los aspirantes y Hermanos ya iniciados una descripción general de lo que se pretende en términos muy globales de nuestros Trabajos Masónicos,en este caso, en el Primer Grado.

Se hace con la mayor fraternidad, con la más plena libertad y con el ánimo de que la humanidad en algún momento logre la verdadera igualdad, aun en la diferencia.

¿Qué es un Iniciado Masónico Egipcio?

Podría parecer extraño este término, pero en realidad, si la historia no hubiera dado los vericuetos que ha dado, la cultura egipcia sería mejor valorada y puesta en un sitial mucho más destacado. 


Entremos en materia: un Iniciado es una persona que ha pasado por un Rito especial masónico destinado a entregarle conocimientos concentrados simbólicos y prácticos para recomenzar a partir de allí su vida y una carrera masónica. Por supuesto, la Logia es una colectividad que le ayudará y le permitirá al neófito comprender en sus primeros pasos todo aquello que ha vivido en su proceso iniciático el cual marca, desde esa ceremonia o ritual, un antes y un después que con el paso de los años se verá cada vez más marcado.

Los Ritos Egipcios de Menfis Mizraim, o Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraïm, son un reflejo ancestral de aquellas Iniciaciones que se hacían en Egipto y de lo cual han quedado huellas indelebles que han viajado a través de diversas culturas hasta nuestros días.

Recordemos, o señalemos a quien no sepa, que muchos de los grandes promotores de la civilización occidental (y oriental, por supuesto) fueron iniciados en conocimientos reunidos por los egipcios durante siglos y siglos de existencia. La civilización egipcia logró una increíble permanencia cultural en el tiempo hasta llegar a completar más de 35 siglos de evolución con plena independencia política y social. Aunque estuvo bajo el yugo de hicsos, persas, nubios y griegos, la arqueología nos enseña que todas estas culturas fueron permeadas por la egipcia, de tal forma, que hay dinastías provenientes de reyes de esas naciones que, además, adoptaron sus costumbres y estilo de vida en todo aspecto, de tal forma que aun en la última dinastía hasta la llegada de los romanos, sólo con ellos y la llegada del cristianismo se da término a la gran era de las dinastías faraónicas y del desarrollo de la forma de vida dela antiguo Egipto.

La dinastía griega fue ptoloméica y su última faraona fue la famosa Cleopatra VII Ptolomea, o Cleopatra, que protagonizó los famosos culebrones amorosos con Julio Cesar y Marco Antonio luego de lo cual se da por finalizado el período faraónico egipcio.

Se llaman Ritos Egipcios porque su origen son el Rito de Menfis o Memphis y el Rito de Misraïm o Mizraïm de inspiración rosacruz y en temas egipcios que evolucionaron independientemente el uno del otro hasta ser unificados por el gran masón italiano Giussepe Garibaldi, el padre de la República italiana porque fue un gran gestor de ella, quien recibió el título de primer Gran Maestro Mundial de los Ritos Unidos de Menfis – Mïzraim y en el mundo social Prof:., el “Padre de Dos Mundos” por su lucha libertaria en el sur de Brasil y Uruguay y de su amada Italia.

La fundación e impulso de la Masonería Egipcia se dio en el último cuarto del siglo 18 y se fortaleció con la expedición e invasión de Napoleón a Egipto en 1798 – 1800 que estaba en manos de los ingleses. Muchos masones franceses formaron parte de la expedición como militares y otros tantos en la comisión de sabios que fue reunida para la exploración, estudio e investigación del país de los faraones.

La escritura jeroglífica egipcia dejó de ser leída durante siglos, desde los tiempos romanos en que el cristianismo persiguió y arrasó con las antiguas tradiciones egipcias y en su misma tierra los antiguos sacerdotes dejaron de tener la influencia y las posibilidades de continuar con su labor, como lo hicieron durante miles de años. Dejaron de existir los escribas y quienes pudieran leer la llamada escritura sagrada egipcia. Sin faraón dejó de ser necesaria la casta sacerdotal y además, los jefes romanos no permitieron la existencia de más reyes egipcios.

Solamente hasta la expedición de Napoleón un joven soldado francés encontró una piedra conocida como la “piedra Rosetta” por haber sido hallada en la ciudad de ese nombre localizada en la desembocadura del Nilo cerca de Alejandría. En ella estaba inscrito un edicto real de un faraón ptoloméico en idiomas griego, egipcio demótico y en jeroglífico.

Estas escrituras fueron copiadas y llegaron a manos de Jean Francois Champollion quien logró descifrar y abrir de nuevo el mensaje milenario de los egipcios, dormido y oculto, a pesar de estar a la vista en templos y muros, durante siglos. Las profusas escrituras de los muros egipcios cobraron vida y volvieron a desatar una increíble euforia en Europa en donde la cultura hermética seguía teniendo grandes cantidades de seguidores debido a algunos escritos encontrados por otras vías distintas, pero que alentaron desde el siglo XVI la exploración del pensamiento egipcio antiguo,

Ambos Ritos, el de Menfis y el de Mïzraim, recibieron un enorme caudal de conocimientos provenientes de las antiguas escuelas mistéricas de corte alquímico, rosacruz, de tradición templaria y kabalística que guardaron rasgos de la estructura de la herencia de escuelas Iniciáticas de la más remota antigüedad. Gracias a Napoleón se pudo tener la posibilidad de encontrarse con el nuevo impulso de lo que directamente los egipcios dijeron y que ahora podemos leer.

También, antiguos papiros fueron hallados y se han convertido en documentos que han entregado a la humanidad de este tiempo la visión real de lo que los egipcios pensaron sobre muchos temas en diferentes tiempos. Pero además, se encontraron las bases de lo que fue la cultura occidental subyacente en las leyendas, los mitos y el conocimiento de esta nación.

Y además, algo sorprendente de Egipto es que desde los más antiguos yacimientos arqueológicos se pueden hallar a los dioses más importantes, como Osiris, Isis y  Horus, en una fecha tan remota como el año 3.500 A.C. Esto quiere decir que su unidad religiosa, económica, política y social es en la práctica la de la una nación con una coherencia sustentada en cantidades de tiempo que ninguna  otra nación contemporánea puede imaginar aun. Tampoco está claro para los investigadores cómo es posible que una nación aparece de la nada con esa unidad cultural que mencionamos y que durante el cuarto milenio antes de Cristo fue capaz de lograr tal odisea en momentos en que Europa apenas estaba conociendo el fuego.

Su escritura es la más antigua en el sentido de que aunque es par en el tiempo con la sumeria cuneiforme, pero es la que primero expresa toda clase de temas sociales, como los religiosos. La escritura cuneiforme fue principalmente creada con fines administrativos y contables y no fue conducto de expresión de la cultura que la creó. La egipcia la sobrepasa con creces en complejidad idiomática y por su capacidad de expresar cualquier cosa que los egipcios quisieron decir y dejar en sus textos. Además hay dos escrituras distintas que son la jeroglíficas y la hierática, más conocida ésta como una forma de expresión escrita cotidiana para quienes manejaron en las castas sociales altas la necesidad de documentos.

De otro lado, no es posible hablar de judaísmo sin tener en cuenta sus raíces iniciáticas en las enseñanzas egipcias (por ejemplo el rey – sacerdote). El cristianismo también le debe enormes cantidades de elementos culturales y simbólicos (empezando por la cruz, la virgen y la estrella de oriente, para dar algunos ejemplos), porque muchas de las tradiciones egipcias fueron adaptadas por los cristianos para captar a la gente del Mar Mediterráneo que fue el escenario de su principal eje de desarrollo incipiente; el cristianismo primitivo es hijo de esas regiones y 100 % judío en sus primeros pasos, con elementos egipcios. Se debe mencionar que todos los pueblos del medio oriente fueron fuertemente influidos por la gran potencia de esa región que era Egipto. Fue la nación más estable de todos los tiempos con destacado desarrollo política,social, militar y cultural de la historia antigua de la humanidad. Mencionamos que mientras surgían poderosas naciones como la sumeria, la caldea, asiria, meda o persa,y hasta la griega, Egipto vivía impasible testigo y a veces protagonista de todo ello en relación con las invasiones de las que fue objeto, pero jamás perdió su identidad cultural, mientras que quienes lo invadieron siempre fueron influenciados por la manera de ser y de hacer egipcia.

Pero, aun sin que los papiros hablaran, las pirámides han sido el más grande misterio por develar que la humanidad aun enfrenta. Hay mucha información sobre esto como para enfrascarnos en el tema aquí, pero es posible decir que es absolutamente asombroso lo hecho en estos enormes monumentos de piedra que interrogan al hombre de hoy sobre la complejidad de pensamiento y el enorme conocimiento que logró la nación egipcia antigua.

Así las cosas, no es extraño decir que una organización de tiempos modernos como la Masonería moderna haya recibido las bases conceptuales iniciáticas del Egipto faraónico. Hay muchas buenas investigaciones que nos acompañan para poder hacer esta afirmación como el libro La Clave secreta de Hiram escrita por un par de masones ingleses que asombrados encontraron numerosas pistas acerca del real origen de la Masonería.

No es una especulación sin fondo argumental manifestar que recibimos estos conocimientos de una civilización que no tuvo la tecnología de esta sociedad tan moderna e inteligente capaz de desaparecernos a todos con el click de un botón rojo (jamás necesitaron la rueda sino por efectos bélicos). Al contrario, la civilización egipcia fue una cultura de paz y de amor a la vida que trabajó por más de 35 siglos para encontrar formas de comportamiento social armónico basada en una religión que se aplicaba en el día a día y que tenía entre sus miras principales la trascendencia del ser humano hacia otros planos de existencia en vida y luego de la muerte.

Quienes afirman que en Egipto existió la esclavitud cometen una grave imprecisión: es más, se encontraron cementerios en los cuales yacen los restos de comunidades de constructores o cofradías de constructores lo cual puede sonar bastante masónico. estas comunidades eran constructores y agricultores en otro momento del año. En realidad eran constructores de su sociedad durante todo el año y por eso eran destacadas sociedades.

Suena conocido para la sociedad cristiana algo como lo anterior. El cristianismo lleva dos mil años enunciando el cielo, el purgatorio y el infierno… Hasta estas figuras culturales fueron copiadas por los primeros cristianos de los egipcios que no tenían un verdadero cuerpo de doctrina sino hasta la adopción de los escritos de Pablo de Tarso a quien la historia señala como el verdadero fundador del cristianismo.

El hecho de que siglos después grandes centros masónicos de Francia e Inglaterra hayan desconocido la importancia y el origen de los rituales egipcios, que son el origen de todos los rituales masónicos, no quiere decir que los rastros y la herencia de la antigüedad hayan dejado de existir: el hermetismo y las escuelas esotéricas medievales albergaron desde hace siglos el conocimiento Iniciático.

Y además, Iniciático no es sinónimo de inglés, francés o español: el espíritu humano se encarna en cualquier lugar del universo y tiene el potencial de evolución en donde quiera que se encuentre.

Además, señalemos que la Gran Logia de Inglaterra empezó funcionar SIN CARTA PATENTE o de autorización, de tal forma que los ingleses sostienen de manera bastante folclórica que antes de ellos no hubo ni Masonería ni conocimiento esotérico masónico o iniciático espiritual… Antes de ella existieron muchas Grandes Logias de constructores y muchas de ellas ya practicaban la Masonería especulativa o la Masonería espiritual, aquella que ha sido borrada de los cánones de la cultura masónica de algunas potencias masónicas, lamentablemente lo cual promueve una profunda ignorancia de su membrecía (pero así tenía que ser, a pesar de todo para ser recuperada prontamente).

Volvamos a nuestra línea de análisis: las grandes religiones del Libro, que son todas mediterráneas, en realidad son tan sólo formas exteriores de aquello profundo y secreto que siempre manejaron los Iniciados de todos los tiempos y que tuvieron a sus padres en el Egipto Eterno: los sufíes son los maestros esotéricos espirituales del mundo musulmán; su sabiduría es de una belleza increíble y muestra una perfecta y profunda comprensión del fuero interno del ser humano en sus diferentes estadios de evolución.

Y fue secreto todo este conocimiento espiritualista de la antigüedad porque es evidente que lo que se aprende en una escuela Iniciática legítima siempre se ha manejado con toda discreción por ser un cúmulo de temas que sólo pueden conocer aquellas personas que gozan de alguna manera de la madurez necesaria, y por esa vía, están signadas para ello y son elegidas por las instituciones iniciáticas para ello.

En medio de todas estas menciones hay una profunda coherencia que sólo el Iniciado logra desentrañar perfectamente para realizar los ejercicios espirituales que se deben desarrollar para dar vida a la Iniciación.

En fin, un Iniciado es un investigador eterno de las maravillas de la naturaleza, de los misterios que esconde la historia en todas sus épocas, un proto científico que debe esforzarse por encontrar su lugar en el Universo y su lugar en su propio mundo interior entendida ella como la puerta al infinito para pasar de ser un individuo fragmentado a ser un individuo pleno y completo integrado a la realidad universal. 

Algunas ideas sobre los fines Iniciáticos 

La Iniciación es un portal esotérico místico diseñado para impulsar a los nuevos adeptos hacia realidades universales. Es la puerta de entrada al Amor Universal y al conocimiento de lo que Es.

El nuevo Iniciado debe calmar el asombro que durante meses le empuja a no saber exactamente qué pensar sobre su ceremonia de ingreso. Nadie lo obligará a nada. Una vez recibido su Grado de Aprendiz sólo podrá comprenderlo alguien que haya vivido lo mismo, y empieza espontáneamente a cambiar su visión interior luego de su Iniciación pues poco a poco encuentra otra perspectiva de lo que cree conocer y de lo que se le presenta para comprender.

Esto quiere decir que el Iniciado es invitado (jamás obligado) a transformarse de manera sincera en sí mismo por lo que en el curso de su nueva vida masónica hay muchos elementos internos y externos que lo impelen a que revise todo lo que se alberga en su ser en continuos y cada vez más profundos procesos de introspección. El ejercicio logial le instala y le fortalece el hábito de la atención permanente, de la observación de su comportamiento cotidiano, en lo cual no es complicado descubrir todo aquello que no se desea en la propia vida, y todo aquello deseable en diversos temas que la Masonería tiene como parte de su estructura simbólica y de conocimiento.

El Trabajo Masónico en el curso del desarrollo del período en que un Hermano está en el Primer Grado, es el Trabajo de la inspiración, de la fe, del trabajo por el encuentro con el infinito universal manifestado en su fuero interior, del sueño con una espritualidad y un conocimiento plenos tanto de sí mismo, como de su entorno universal.

El Ser Masónico Aprendiz trabaja por encontrar un eje permanente que debe ser muy firme pues debe sostener enormes fuerzas que gravitarán sobre él en el futuro. Es el inicio de una construcción íntima del ser consciente en los cuales halla principios superiores como la belleza, la justicia, la igualdad, etc.

Debe decirse claramente que toda la Logia debe hacer sus mayores esfuerzos por lograr que los Aprendices reciban la mejor capacitación y todo aquello que requieran en razón a que son ellos los herederos de la tradición masónica. Desde sus primeros pasos hay que dar el mayor soporte y apoyo a aquellos Hermanos que llegan por convicción propia a hacerse parte y permanecer como Iniciados activos. Esto se hace porque el material más importante con el que trabaja la alquimia espiritual es EL AMOR, que es la piedra de toque o filosofal que todo lo transforma y convierte en oro espiritual.

Para concluir, ya debe ser claro que el Aprendiz se somete a una revolución de la consciencia. No es el olvido de quién fue, sino la reconsideración de lo que ha sido, el encuentro con lo que se es sin falsas auto imágenes y la creación consciente de una proyección de lo que se quiere ser sin perder de vista el trabajo práctico que debe adelantar en el hoy. Podemos ser parte de un Universo mental y todo aquello que nos ha enunciado la sabiduría ancestral, pero jamás hay que olvidar que mientras estemos aquí todo es tan real como parece porque así funciona la evolución universal.

En fin, cada Logia tiene su estilo y cada Maestro su mejor hacer (dijo un sabio Masón), por lo que es muy respetable lo que cada cuerpo masónico logra sin que haya métodos absolutamente ideales de aprendizaje de la Masonería, Por ello, es importante decir que la naturaleza, el universo, el Sublime Arquitecto de los Mundos, deben actuar a través de quienes asumen la enorme responsabilidad de educar en Masonería a otro ser humano. Muy pocas tareas tan nobles como esta. Y más noble aun, tener la humildad de reaprender y de volver a empezar en la vida con una nueva visión, esta vez más profunda, cada vez más mesurada y con la idea de encontrar la plenitud, de trascender viejos y desvencijados esquemas de pensar y de sentir la vida.

La libertad completa de pensamiento es el objetivo de la Masonería. Y la Masonería es el ser humano que se sirve a sí mismo para hallar la plenitud, el amor universal ilimitado y el conocimiento que le permitirá convertirse en un ser completo en perpetuo crecimiento rumbo hacia su propio Oriente.

Normalmente todo lo anterior se logra comprender en el trabajo en grupo, por eso la Logia, porque nada de lo anterior es teórico, es un asunto vivencial.

Menfis – Mizraim: Masonería mística – sacerdotal

Los designios de la Iniciación Masónica Egipcia

By on noviembre 20, 2017

Los Maestros Egipcios nos podemos equivocar y es posible que llegue a nuestros Templos alguna persona que no posee las calidades, el material físico, mental y espiritual para adentrarse en los Misterios que nuestros Ritos entregan.

Sin embargo, hemos visto que esta clase de individuos tarde o temprano son expulsados por el egrégor de sus Misterios, que en términos prácticos, son el influjo de la divinidad que rechaza o acoge. Y podemos decir que actúa más temprano que tarde…

Hay diversas organizaciones que pretenden ser cultoras de la vida espiritual de los Templos de Menfis y de los Misterios de Mizraim, pero es visible que ellas se rompen con el paso del tiempo en pequeños trozos sin poderse sostener. Se deshacen en las manos de quien no está señalado previamente para llevar estas responsabilidades. Esto pasa porque allí adentro está ausente el amor Divino que siempre mencionamos y que simplemente no obedece a unos u otros, y se ejercita en los lugares y en las personas menos esperadas.

Es así que la Iniciación Masónica, y en especial la Egipcia, no obedece a ninguna mecánica humana porque sus operaciones alquímicas se desarrollan al amparo del silencio y del secreto más absoluto. Los Grados y sus sucesiones de conocimiento son vertidos sobre el corazón que se enciende y se funde en un solo amor con el Amor Divino, aquel que se manifiesta en el NO – SER, en lo más sublime del Masón.

El Iniciado recibe de su Iniciador la potestad de conocer de acuerdo a su nivel de avance o evolución determinados asuntos de la vida alquímica. El Maestro hace hasta donde le es dado y permitido dar, pero es el espíritu Divino quien anima al ser humano que es recibido Iniciado que con ello es adoptado como un instrumento con alguna utilidad en la Gran Obra de la construcción de la herencia espiritual.

¡El espíritu sopla donde quiere y no está sometido a ningún juicio!

Menfis – Mizraim: Masonería mística – sacerdotal

By on septiembre 30, 2017

Mucho se habla de los Grados de Menfis – Mizraim, en especial, aquellos que siguen luego del Grado 33° y de su vínculo con otras Órdenes Iniciáticas como el Martinismo de Louis Claude de Saint – Martin y la Iglesia Gnóstica cuyo padre fue Jean Bricaud.

Es cierto que hay equivalencias entre el REAA y nuestro Rito, pero ellas son tan sólo de apariencia nominal pues en el trasfondo de todo esto hay un enfoque místico e Iniciático que los cultores de los Ritos Egipcios han podido comprender y sentir. En muchos Supremos Consejos del Grado 33° del REAA es visible que el foco es en valores humanistas y sociales, así como en el cultivo de un republicanismo muy fuerte; todo ello enmarcado en la idea de que cada Hermano debe tener una religión, pero lo místico y filosófico es más bien escaso. 

Este enfoque es muy anglosajón y nortemaricano y sin dudas, el espíritu de estos pueblos es muy conservador y sigue sin grandes modificaciones. Pero América Latina la evolución es diferente.

La Masonería republicana en América Latina: un concierto para la toma del poder político, socail y económico 

Por supuesto, en América Latina somos otra cosa y en medio de los vaivenes que hemos vivido, somos gente muy crítica, justamente, por haber pasado por tantas convulsiones sociales, malos y pésimos gobiernos, dictaduras, explotación social y económica, etc. Los anglosajones creen en su gran mayoría en sus instituciones, pero en América Latina la esperanza en el Estado y sus instituciones es muy baja.

Decimos esto porque las  diferentes Masonerías se han visto golpeadas por estas situaciones en los tiempos actuales y, además, porque, como antecedente directo, desde las mismas guerras de independencia del mundo hispanoamericano, empezaron las luchas por el poder en el seno de la Masonería conocida como inglesa, o proveniente de la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Por desgracia, en medio de pueblos americanos hispanos emergentes con un alto nivel de ignorancia, la Masonería quedó en manos de pequeños grupos de gente con formación académica en los tiempos de la transición a la “democracia”.  Desde sus inicios siempre tuvo una gran fama de que a ella pertenecían los aristócratas y las grandes familias, así como los altos funcionarios del Estado.

Por supuesto, con el incipiente progreso de los últimos dos siglos, eso atrajo siempre a personas que deseaban mejorar su posición y relaciones sociales. No siempre fue gente de buenos principios, de tal forma que la idea de la Masonería se deformó en la idea de que ella fue creada para sustentar el poder político, económico y social. Numerosos personajes que jamás llegaron a comprenderla en lo más mínimo la hicieron víctima de sus ambiciones y poco a poco cayó en el absurdo de convertirse en receptora de grupúsculos cuyo único interés era tomarse el poder del Estado, entre otras maniobras, porque otros se han enquistado en empresa privadas y han tratado de ubicarse en cargos de dominio en las mismas.

Los Masones latinoamericanos tienen muy mala fama en muchos países por haber estado muchos “buenos hermanos” envueltos en escándalos de corrupción y porque la sociedad en general, así no lo pueda denunciar abiertamente, sabe que muchos masones o pseudo masones están implicados en muchos procesos de corrupción en lo público. Es innegable, que si las Masonerías que buscan el poder político no trabajaban en el mejoramiento de la selección de sus nuevos miembros y de su escuela para que sus calidades morales y éticas sean impolutas, desaparecerán del mapa de las organizaciones sociales porque difícilmente se podrá mencionar lo Iniciático porque si un gremio acepta la promoción de forma soterrada de la prostitución de los valores morales supeditados a la toma del poder económico y político, no es sino la conformación de un concierto pero no exactamente para el enriquicimiento moral de los miembros de la organización. 

El problema para las Masonerías que aceptan o admiten el comportamiento corrupto es que su mala fama se incrementa día a día promoviendo su desaparición porque llegarán cada vez más personajes oscuros con torvos propósitos.

La Masonería y el destierro de lo místico de ella

Es triste decirlo, pero muy pocos masones de variadas Órdenes se preocupan por el progreso individual e interior más allá de la revisión de unos cuantos textos, manuales y novedades bibliográficas de poca profundidad en la esfera de lo espiritual. Todo el esfuerzo se va en el desarrollo de lo racional y del posicionamiento social individual como un objetivo deseable y allí se forman los grupos que quieren empujar para un mismo lado con el pensamiento de obtener de la Masonería algún beneficio material y social.

Lo “aceptado” es justamente lo anterior y es lo que prima en los grandes salones y banquetes de una Masonería que ha degenerado de forma continuada. Hemos visto que en las cifras de membrecías cada vez hay menos gente ingresando y mayores cantidades de gente saliendo. En Estados Unidos, Europa y América Latina el descenso en los números de los afiliados es cada vez más fuerte y se ve a las Grandes Logias tratando de que esos números sean revertidos, pero sin éxito.

El por qué no se queda la gente lo estamos diciendo aquí abiertamente: la Masonería se convirtió en un vehículo de intereses egoístas y ha perdido en gran medida su capacidad de escuela de formación de valores y filosófia de lo trascedental. Hemos visto en que muchos personajes de los altos grados del REAA son gente con un ego verdaderamente monumental y no los seres sencillos dedicados a cultivar su espíritu…

De hecho, llegar a los altos grado del REAA en las diferentes Órdenes es sinónimo de poder y motivo de una vanidad espantosa. La esencia de esos grados que portan una sabiduría inmensa, que son puerta para el encuentro del adepto con su espíritu divino, se ha perdido para convertirse en luchas intestinas permeadas por las ambiciones más inconfesables. Parece un asunto irremediable porque es ya una cultura con perfiles definidos que no va a modificar sus bases.

Se ha llegado a ver que la moral y la ética son estorbos en el camino hacia el poder, y allí quedan los propósitos de ayuda a la humanidad y la propia capacidad de evolución porque alguien que se pudre interiormente no puede revertir ese proceso tan fácilmente.

Menfis – Mizraim y su Tradición espiritualista

Desde la creación de los Ritos de Menfis y de Mizraim, cada uno por su lado, su objeto fue la rectificación de la Masonería inglesa y francesa, amén de otras más que cayeron en el más terrible materialismo y ateísmo.

A muchos Masones se les olvida que la Masonería originalmente se encontraba en el seno de algunas Órdenes monásticas católicas y en las cofradías de constructores, cuyo posición social siempre fue especial porque el arte de la construcción era un conocimiento que producía estabilidad en muchos sentidos y permitía una ascenso en la escala social y económica del medievo. Incluso, los adeptos de las cofradías lograban protección en lo mínimo que era techo y pan en una convulsa y peligrosa Europa.

Pero cuando estas cofradías perdieron su importancia social y práctica en la Europa del Renacimiento, el interés por innumerables temas y la fundación de universidades que pusieron en manos de la humanidad, se pudo evidenciar el resurgir de los antiguos pensadores y sobre ellos la creación de nuevas sociedades con la experiencia de nuevas formas de vida como la democracia. También, el boom de nuevos mundos por descubrir y colonizar le dieron a Europa otra dinámica muy distinta. El dinero y su abundancia revolucionó las estructura social porque se empezó a crear esa nueva clase de los comerciantes que vino a romper todos los moldes vividos bajo las monraquías y la férrea mano de los señoras feudales y los scardotes católicos.

La vieja Masonería aceptó a pequeños burgueses y burgueses en su seno. Pronto ellos descubrieron en la simbología de la construcción un hermoso símil que para algunos de ellos eran los ecos de una sabiduría muy antigua que conectaba con muchas fuentes como el rosacrucismo, el rescate del antiguo Egipto, el pensamiento gnóstico antiguo pre y cristiano, el helenismo, el cristianismo en diversas acepciones y formas, así como el oriental y el copto egipcio, etc. Incluso, se especula que algunas formas masónicas, como la escocesa, tenían informaciones muchos más definidas hacia lo antiguo. En particular, la corona de Escocia dio refugio a gran parte de los perseguidos Caballeros Templarios, lo cual fue patente también en los reinos teutones.

Por supuesto, siempre ha habido gente que no desea estudiar más allá de lo necesario para lograr algunos beneficios directos materiales. Pero entre esos muchos masones siempre hubo verdaderos adeptos capaces de encontrar la esencia de aquello que se pretendía perdido en la explosión del mundo moderno. Eso jamás se perdió y quedó escondido en adeptos del conocimiento que debía estar oculto en razón a la permanente incompresión de los muchos porque era delineado para los pocos.

Es así como se fundaron los dos Ritos de Menfis y el de Mizraim. Ambos fueron creados por Hermanos Masones con la esencia de la verdadera Masonería, aquella que construye el espíritu y el alma humanos con el objetivo de acercarlos a la Divinidad. El sentido fundamental de las Grandes Logias de constructores que existieron antes de la Gran Logia Unida de Inglaterra, siempre fue el de edificar monumentos a la Divinidad en el mundo material, al tiempo que los Masones dedicaban parte de sus esfuerzos a la oración y a la meditación, y no siempre con pensamiento cristiano católico romano porque muchos de estos cofrades nunca acogieron los dogmas de fe porque sabían que el catolicismo fue construido sobre bases de otros cultos y filosofías.

Es así que los cultores de ambos Ritos, de Menfis y de Mizraim, siempre fueron conscientes de que las fuentes desde las que se organizaron ambos Ritos enmarcaban un conociento ancestral tan antiguo como genuino que jamás perdió de vista las enormes fuentes que los nutrieron.

En 1881 el revolucionario republicano Giuseppe Garibaldi unificó a sectores de los cultores en Europa para crear el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim.

Hay que honrar a la verdad al decir que jamás ha sido un Rito numeroso, pero siempre se ha caracterizado por tener en su seno a adeptos muy entregados al estudio del pensamiento antiguo y al cultivo de artes y ciencias que como eje central siempre ha sido el desarrollo del alma y el encuentro del espíritu Divino.

Este Rito se estructuró para ser el rescate y rectificación, como decíamos, de la Masonería creada en la Europa del siglo XVIII conocida como Rito Escocés Antiguo y Aceptado y otras más pues los Maestros siempre lamentaron que existieran Masones ignorantes de su propia génesis. El REAA contiene grados que son parte de Menfis y de Mizraim por aparte en sus sistemas y que antes de que fueran instituidos como propios y únicos del sistema norteamericano ya eran parte de una Tradición Iniciática mucho más antigua. Esa es la parte que muchos investigadores no han logrado ver y comprender: las sociedades Iniciáticas europeas ya conocían los rituales y demás de los grados del REAA en otros sistemas, tan sólo que los Masones a los que se les adjudica haber llevado estos grados a Estados Unidos los copiaron y los reunieron en un sistema conocido como Ritos Escocés Antiguo y Aceptado.

Además, y que no se olvide por ninguna razón, a ellos nadie les dio Carta Patente alguna para fundar regulamente ninguna cosa. Recordemos la regularidad es un gran conflicto con el absurdo que jamás se ha podido dirimir en favor de alguna persona o Logia en particular porque la Masonería hunde sus raíces en el misterio más absoluto.

Así que este legado no es sólo propiedad de quienes lo fundaron en 1801 en Charlotte, Estados Unidos, pues es cierto que tanto en Francia como en Alemania ya existían diversos sistemas de grados y muchos Ritos con diversos nombres y similares sistemas de pensamiento al REAA por lo menos en sus aspectos exteriores. Mientras que en la Masonería inglesa, aquella que se desarrollaba en las islas británicas en la Gran Logia de Inglaterra del siglo XVIII, en Europa continental el estallido enorme dle pensamiento masónico produjo sin fin de sistemas Iniciáticos con gran variedad de perfiles.

Lo que podemos decir es que una vez se unificaron los Ritos Egipcios se adoptó el sistema alemán, o el REAA, con un fuerte sentido esotérico y espiritualista que proviene del Rito de Cerneau, que es francés.

Luego, en los Grados superiores, se instauraron trabajos muy especiales que llevan a los adeptos a conocer ordenaciones de tipo sacerdotal y místicas cuyo único fin es la elevación del alma humana en un proceso de purificación intenso luego de un trabajo alquímico permanente.

Nuestros Grandes Hierofantes del siglo XX además hicieron que la Orden Martinista y la Iglesia Gnóstica estuvieran profundamente vinculadas y ligadas a los trabajos que el adepto egipcio debes desarrollar conociendo el esoterismo occidental y las tradiciones iniciáticas orientales del Medio Oriente con la gnosis que fue estudiada y trabajada de forma intensa por Jean Bricaud (Tau Jean II) y por otros grandes adeptos de la Masonería Egipcia.

 En realidad, Menfis – Mizraim, el Martinismo y la Iglesia Gnóstica son parte de una misma cosa: el adepto puede y debe trabajar para lograr que estas tres Tradiciones puedan hacer parte de su educación masónica y espiritual (que en nuestra vida institucional son lo mismo no así para muchos otros).

Por supuesto, la única organización en Colombia que puede tener Maestros calificados para estos avances es la nuestra. En su devenir, nuestras estructuras Iniciáticas crecen permanentemente para lograr que quienes aspiran a emprender este hermoso viaje de la espiritualidad de Menfis – Mizraim puedan hacerlo con toda la seguridad y con la certeza de que recibirán las guías y las enseñanzas sin que ello signifique el desvío del curso la vida cotidiana normal de los practicantes.

Por último, siempre hemos dicho que el egrégor del Rito y sus enseñanzas es increíblemente inteligente y celoso de sus adeptos: quien no es aspectado en su ser para formar parte de estas Órdenes invariablemente será retirado por ese bellísimo pero estricto espíritu de la Orden.

El temor a los secretos y realidades de la Masonería espiritualista

By on septiembre 6, 2017

Se ha especulado ampliamente sobre lo que hace y no hace la Masonería, sobre sus secretos y su papel social real. Montones de libros se han escrito con la finalidad de “descubrir” finalmente la verdad y lo que cierto es que han producido más confusión que respuestas claras.

Por ello, hemos trabajado este tema desde distintas ópticas en nuestra página web, pero en este escrito nos dirigiremos a quienes no son masones y desean obtener una visión más concreta de lo que puede esperar en nuestra Orden en particular y dejaremos que cada entidad masónica haga lo propio. No todas las Masonería son espiritualistas y eso hay que aclararlo para que quienes nos puedan leer no se llamen a equivocaciones.

La Masonería del Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim

En la Orden de los Ritos Unidos de Menfis – Mizraim, reunida internacionalmente en la FEDERACIÓN DE GRANDES LOGIAS SOBERANAS DE MENFIS – MIZRAIM – SSG, nuestra labor se dirige a vivenciar el espíritu esencial, la sabiduría ancestral Iniciática de todos los tiempos, que nuestros antecesores han depositado en sus prácticas ceremoniales y ritualísticas como legado para los habitantes de este tiempo y generación.

Nuestra Orden busca siempre que sus miembros lleguen a un proceso de expansión de la consciencia por medio de sus estudios y reflexiones. Cuando alguien llega se le hace evidente que nuestra Masonería no pretende hacerle daño a nadie o confundir al adepto con ideas extrañas a su propia formación cultural.

Es claro que somos una Orden porque sí tenemos una serie de reglas o normas por medio de las cuales nuestros masones logran una relación armónica entre sí frente a la Institución externa. Y a través de ello, entran en contacto con la sabiduría que los Maestros del Pasado nos legaron en sus escritos, en sus indicaciones rituales, etc. Esto último hace parte de una sensibilización que se transmite a través de ceremonias cuidadosamente preparadas para informar a los Masones de lo que la historia de la sabiduría le quiere entregar en los rituales y de aquel conocimiento que se debe adquirir a través del estudio, la meditación y la reflexión constante.

En nuestra Orden nadie se impone o extralimita su comportamiento para obligar a los demás miembros a nada. Las personas libremente admiten participar en las Ceremonias que no implican un riesgo para la vida, la dignidad humana o la libertad de criterios y de creencias.

El Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim trabaja constantemente por encontrar en todas sus acciones el respeto por la vida, la dignidad humana en todos los escenarios, sin entrometerse en política o asuntos sociales, y trabaja en todo momento por enriquecer al Hermano Iniciado en sus ideas y conceptos para que construya un pensamiento mejor informado sobre todos los temas posibles con total libertad y autonomía porque NO TENEMOS dogmas.

También, nuestra Orden no obliga a creer en una idea de Dios en particular. Lo que hace es adentrar al Hermano en el estudio de las ideas de la deidad que la humanidad ha concebido por siglos desde la más remota antigüedad y que ha forjado en sistemas de creencias que bien la pena investigar. O sea, no se entrega al dogma, como lo hacen las religiones, sino todo lo contrario: se busca descomponer en sus elementos constituyentes el origen de las religiones y del pensamiento místico.

El Masón puede contemplar el pensamiento más antiguo e inicia un recorrido que lo lleva a analizar en profundidad su propia idea de la divinidad, sin que ello signifique ir hacia el ateísmo. Muy al contrario, Menfis – Mizraim es un Rito masónico muy deísta y todas sus invocaciones son hacia Dios en primer lugar, sin que la idea en particular sobre Él de cada Masón sea perjudicada o criticada.

Por supuesto, un ateo con su idea de la inexistencia de un principio superior no tiene nada qué hacer en nuestra organización. Para él hay otras organizaciones y formas de ver la Masonería que no mencionaremos aquí, pero no somos nosotros quienes trabajaremos por sacar a alguien del ateísmo. Simplemente, respetamos esa condición pero obviamente no la compartimos porque de entrada, exigimos la creencia en la existencia de un principio superior y de la inmortalidad del espíritu y hasta allí llega nuestra dogmática, si es que se le puede llamar así.

Es así como nosotros descartamos de plano a todo ateo.

Nosotros siempre vamos en pos de aquellos buscadores sinceros, abiertamente deístas, capaces de tener el valor de buscar una vida espiritual seria y que les permita construir alrededor del deísmo, de la búsqueda espiritual, nuevas formas de relación consigo mismo, con el universo y con la idea de Divinidad que se tenga.

Es claro que los fanáticos religiosos tienen muy poco qué hacer con nosotros porque nuestras investigaciones no descartan la ciencia moderna o antigua sin la fe ciega. El fanatismo religioso e incluso político están descartados de nuestra vida institucional de plano porqueuna persona de estas características es de naturaleza inflexible, con muy poco espacio para el cambio, para la reflexión.

Por último, en nuestra Orden el objetivo más deseable es que cada cual entre en lo más profundo de sí mismo y que logre entender que la sociedad moderna ha abolido todo estudio sobre la espiritualidad y que somos justamente una Masonería que llama la atención sobre ese grave asunto: a pesar de que hay muchas informaciones en las redes sociales y en la Internet, mucha de esta información no está correctamente construida y no tiene en su fondo ideológico una estructura, un método o formas que ayuden a la gente. Más bien, creemos que es lo contrario y la humanidad se debate en grandes confunsiones.

El Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim es una increíble y hermosísima construcción que es patrimonio de la humanidad. Por serlo, nuestra misión es siempre desarrollar la labor de compartirlo con aquellos quienes sienten el llamado al trabajo espiritual serio.

Es muy importante decir que quienes llegan a nuestras Logias no tienen nada qué temer porque somos cultores de la vida, defensores de los derechos humanos y fundamentales de la humanidad por esencia y estatutos.

La muerte de un Maestro

By on mayo 14, 2017

Para los Iniciados conocer de la muerte de un buen y auténtico Maestro es algo terrible y que acongoja de forma inevitable y permanente. En verdad, no son muchos, por eso la pérdida es mayor porque la humanidad sufre en virtud de que no es posible reemplazar a un ser iluminado fácilmente.

Un buen guía ha dicho que es legítimo para el discípulo llorar a su maestro en virtud de la soledad y vacío al que se verá abocado. Puede ser que a partir de allí deberá sostener su proceso de progreso de forma individual con otros Hermanos, pero sin esa especial protección de alguien que podía eliminar de tajo la angustia o la zozobra de ciertas circunstancias.

Cuando se va un auténtico Maestro al Oriente Eterno se va una gran luz a fundirse con esa universal que lo acogió en vida aquí en este Valle de dualidades y lágrimas. Desde allá podrá iluminar, ya Reintegrado a la Divinidad, la vida de quien escribe estas líneas y la de otros que aspiran a morir albergando la consciencia de que “la vida es una sola”, como dijo Saint Martín, y que de forma momentánea las sombras de la muerte obnubilan la visión del anterior ser humano encarnado para pasar a despertar la visión del ser espíritu, o sea, morir conscientemente y entregarse con amor por lo vivido partiendo al seno del S:. A:. D:. L:. M:.

Sin embargo, que sea permitido aquí decir que siempre extrañaremos al Maestro, a su risa sarcástica y a su insólita manera de golpear con sus grandes movimientos de su infalible karate espiritual. Su vida queda ahí en la memoria de quienes lo vimos y de quienes recibimos sus hermosas enseñanzas, a veces crudas y duras de asimilar, en ocasiones suaves y siempre asombrosas.

Que su amor a la humanidad pueda continuar en sus aprendices fue su único sueño y hoy, se puede afirmar que así es y que su esfuerzo por transmitir lo que había hallado tuvo éxito. Su sabiduría ha reencarnado y ahora debe continuar su viaje estelar en el corazón de este discípulo.

Jamás te olvidaré Maestro y por ello te invocaremos en nuestros Trabajos por siempre hasta el día de nuestra partida de este mundo. Pronto te alcanzaremos…

Amén.

Frater Zolá

Por qué ser Masón Egipcio

By on febrero 24, 2017

En medio de una increíble oferta de escuelas, órdenes y agrupaciones de todo tipo, los Ritos Egipcios de Menfis y de Mizraim y de Menfis – Mizraim son baluartes del encuentro de sus cultores, de sus practicantes, con una verdadera vida espiritual que responde a los más antiguos, y complejos interrogantes de la humanidad.

Hay muchos “buscadores”, pero tal vez sólo unos pocos que realmente desean comprometer su vida a la búsqueda espiritual. Menfis –Mizraim puede ser muy exigente en esto porque los grandes secretos de la vida y del universo no se encuentran sino a través de un proceso de transformación que va mucho más allá de convertirse en una buena persona. 

De hecho, se debe ser buena persona desde antes de ingresar porque la Masonería Egipcia no trabaja en procesos de rehabilitación; para eso hay otras instituciones muy importantes: nuestras organizaciones se dedican a ennoblecer el espíritu humano a través de rituales, meditaciones y estudios que no requieren grandes sacrificios, sólo un convencido, constante e indeclinable compromiso consigo mismo. Es un gran trabajo y hay que indicarlo de forma muy clara porque las fórmulas instantáneas para una fuerte vida espiritual no existen.

No hay que ser una persona “del otro mundo”. Sólo ser un individuo con cierta madurez intelectual y ojalá con mucha inquietud en temas espirituales. Tampoco se debe ser un gran intelectual en ningún sentido porque Menfis – Mizraim no es una academia de tipo intelectual, sino una escuela de reflexiones que utiliza el conocimiento para que sus adeptos puedan conseguir su transformación y liberación interior.

Y la transformación interior es el encuentro con el Maestro Interno que todo ser humano posee: quien logra escucharlo, quien logra escuchar esa tenue voz interior y actuar en consecuencia de lo que se le dice, estará en la senda de una espiritualidad y una plenitud que no se puede describir en palabras. Es una maravillosa experiencia que la humanidad tarde o temprano vivirá en el curso de los siglos y que en este momento, en el presente, viven los Hermanos Masones Egipcios de Menfis – Mizraim.

Los trabajos de Menfis – Mizraim son eso. No es nuestra Masonería una escuela de relaciones públicas para lograr poder temporal, poder político, negocios y temas similares. Deploramos aquella Masonería que se convierte en vehículo para toda clase de situaciones de interés egoísta, materialista.

Menfis – Mizraim es una puerta al infinito que cada buen ser humano, poseedor de una actitud humilde y sincera con su propio ser, puede aspirar a abrir para encontrar su camino hacia la liberación final, hacia nuevos niveles de ser – estar en la existencia.

No habrá objetivo más noble que esto último: reducir el ego a sus mínimas proporciones sin aspirar a ser un individuo intelectualoide en ningún sentido y trabajar por el propio progreso con un sentido espiritual legítimo. 

Esa puerta pequeña y estrecha es el ingreso a una nueva y venturosa vida de nuevos logros en los que la consciencia se hace más penetrante en la medida en que el adepto recupera o inicia su vida espiritual.

No hay que tener temor sobre la palabra Masonería.

Lo que ocurre es que alrededor de ella se han entre tejido tantas fábulas absurdas y hay tanto charlatán, que de todas formas siempre es buenos tener precauciones. No todas las Masonerías en Colombia y en los países latinoamericanos ofrecen las mismas cosas que nosotros y lo decimos claramente sin ánimo de molestar a nadie porque hablamos y hablaremos de una vida espiritual de forma abierta y con el propósito de que se sepa lo que hacemos. 

Menfis – Mizraim es la única Masonería que ofrece una vida espiritual completa que puede ocupar a sus practicantes por el resto de sus días al entrar en contacto con conocimientos y vivencias muy hermosas, al tiempo que al ser aceptado se llega a una nueva familia que acoge con sentimientos de fraternidad y verdadera amistad, aquella que surge de compartir las cosas más sensibles de la vida.

Quien logra ser Masón Egipcio se convierte en un ser bendecido por la Divinidad porque con cada esfuerzo, cada meditación y con cada lectura, ella actuará de forma más acentuada en el despertar del corazón y de la consciencia.

 

Una pocas ideas sintetizadas de la Masonería para una sociedad mejor

By on diciembre 3, 2016

La humanidad ha atravesado etapas terribles en las que el odio y la destrucción han sido el objeto de generaciones enteras. El terror y la desolación han reinado en el corazón del hombre por demasiado tiempo y aún hoy, en varios lugares de la Tierra continúan dándose duros procesos en los que la guerra es la consecuencia de posturas ideológicas y sociales irreconciliables. No es diferente en Colombia.

Por ello, la Masonería debe hacer referencia a su misión civilizadora y a su vocación de paz y fraternidad entre los pueblos.

Todo comienza por comprenderse lo que significa la libertad individual, aquella que en este tiempo está siendo garantizada como el “Estado de Derecho” que se ha convertido en una columna central de las constituciones y ordenamientos jurídicos de las naciones.

Este Estado de Derecho se refiere a la posibilidad de que la persona es plena de derechos en los cuales está referenciada la oportunidad de lograr el desarrollo pleno de las facultades individuales, del libre desarrollo de la personalidad, de las opciones proporcionadas por el Estado para una vida digna y decente en todos los ámbitos…

La Masonería Egipcia sostiene los anteriores principios y pretende aportar a la sociedad formas en que todo ello sea logrado, o por lo menos, a que lo logrado en la Constitución y las leyes colombianas se cumpla a cabalidad. En ello, llamamos la atención de la sociedad cuando afirmamos que un ciudadano que desconoce sus derechos va rumbo a ser abusado de diversas formas. Por ello, es importante que la Masonería haga intercambios sociales para promover que la gente conozca todo aquello que tiene a la mano para ser protegido por las normas elaboradas en nuestro país.

Para nosotros, lo más importante es que el ciudadano común sea plenamente consciente de que con su cédula de identificación se hace parte de la nación y se es constituyente del Estado. De allí, que todas las construcciones que se han dado en nuestra historia tendientes al desarrollo de la vida política e institucional de Colombia tienen que ver con cada persona mayor de edad y reconocida por la misma.

Es la primera fase en que podemos aducir nuestra individualidad y en ella, tal como la reconocemos y la señalamos en este corto escrito, en la que se encuentran ya contenidas las bases para iniciar la real construcción de un individuo consciente pleno de derechos.

NO pretendemos escribir una cartilla de derechos políticos del ciudadano, solamente indicar que la Masonería reconoce estos asuntos de forma amplia y que para nosotros es necesario que la sociedad trabaje por el desarrollo y madurez intelectual de sus miembros. A eso se debe dedicar todo el esfuerzo del Estado por encima de cualquier otra premisa: nada menos que hacia la educación en todos sus niveles hasta permitir que nuestra patria sea de personas verdaderamente conscientes de sus posibilidades como individuos.

Hemos dicho en otros apartes que es evidente que cuando en un ser humano prevalece en amplios espacios de su psique la ignorancia, eso mismo lo expone a toda clase de atropellos y lo pude convertir en instrumento del abusador. Dicho de otro modo, los mundos instintivos y una baja y negativa emocionalidad se esparce en todo aquello que no ha sido cultivado por educación para el desarrollo individual.

La idea de la igualdad y la fraternidad sociales

 Por supuesto, una colectividad desarrollada con personas conscientes de su individualidad y de su inserción pacífica en su sociedad, llega tarde o temprano a la construcción de un país venturoso. Esta parece una conclusión obvia, pero en un país como Colombia es claro que nos falta mucho para que unos y otros podamos llegar a ese equilibrio, en especial, porque aún gruesas masas de compatriotas tienen un paupérrimo nivel educativo – sin que sea responsabilidad directa de ellos – y otros con mayores niveles de capacitación, incluso profesional, aún no pueden disfrutar de la idea de una paz completa porque sus mentalidades están permeadas de actitudes violentas, de la mentalidad del oportunista (en lo público y en lo privado), de la idea del camino “corto y fácil”, del crímen organizado…

Para Colombia la perfecta concordia en igualdad de derechos y la fraternidad social está por construirse en muchos escenarios. Tenemos toda clase de gente (incluso personajes con educación en las grandes escuelas y universidades internacionales) que no concilia su derecho individual frente al colectivo. Deberíamos diferenciar en este punto el ser individual consciente del ser social egoísta. 

Para nuestra Masonería, es innegable que la ausencia de cooperación entre diversas capas sociales muestra un país con una identidad fraccionada y con intereses fragmentados irrenciliables. No jalamos para el mismo lado y peor aún, hay un cruento combate con formas de dominio político que difícilmente permiten que pueda haber beneficios para las franjas sociales más humildes: cada vez es mayor la distancia del pobre paupérrimo al millonario de élite social, económica y política.

Lo deseable es que esas etapas sociales del egoísmo social a ultranza pudieran superarse prontamente… Pero eso no será así. La naturaleza no da saltos y debemos comprender que una sociedad como la nuestra no podrá llegar a la concordia social hasta tanto no logre ponerse de acuerdo en muchos temas y para que haya diálogo social lo primero será que nuestro pueblo se eduque masivamente para que pueda explicarse por sí mismo. No creemos en los caudillos iluminados capaces de interpretar la voluntad de un pueblo ignorante porque esos buscan los caminos de la dictadura.

Entre tanto, nosotros trabajaremos desde nuestro núcleo en promover la consciencia ciudadana y de sus derechos, en promover la educación para los derechos porque es allí en donde cambia nuestro mundo colombiano. Nuestro esfuerzo será modesto, pero lo haremos.

Seguir ceñidamente principios

Nuestra Gran Logia no podría existir si no cultivásemos los principios legados por las Órdenes de Caballería (cultivamos diferentes corrientes caballescas): la fidelidad y la perseverancia.

El trabajo en el que estamos comprometidos trasciende la idea de la utilidad metálica de las labores cotidianas. Por supuesto, la gran mayoría de nuestros adeptos debe trabajar para suplir la vida material, pero en parte de su tiempo dedican esfuerzos para proyectar nuestra idea de la vida y del universo.

El primer valor que se esgrime como Caballeros y Damas de honor es la fidelidad a nuestras Órdenes. Esto es lo que hace que desde nuestra configuración como institución podamos sostener en alto un proyecto conjunto en perfecta armonía. Es un valor que surge de la comprensión de la importancia de ser parte de nuestra vida institucional.

En segundo término, la perseverancia en el objetivo hará que nuestra Institución crezca cada día porque paso a paso vamos haciendo nuestro camino. Sabemos para dónde vamos y nuestro mapa nos dice siempre lo que sigue sin que perdamos el sentido de lo que hacemos. Sólo se debe perseverar de forma permanente para llegar a cumplir en cada estación con nuestros objetivos secundarios.

Estos dos principios, la fidelidad y la perseverancia, hacen que el fin mayor por el que existimos se dé sin contratiempos: construimos las más altas instancias de la alquimia espiritual para que estén al servicio de nuestros asociados. Abrimos el camino para que la reintegración efectiva del Masón sea el resultado de nuestra función social más depurada.

De ello, surgirá la proyección social como tarea natural.

El secreto

Lo que publicamos y explicamos surge de la práctica de asuntos que se tramitan en el seno de nuestras Órdenes. Guardar el secreto sobre ello será una característica de los verdaderos adeptos a nuestras Órdenes. Quien lo violase, hablará de forma vacía porque quien comprendió sabe que sólo el silencio puede ponderar nuestra real misión. Cuando se habla a alguien que no pertenece a nuestra organización aquello pierde su esencia y se convierte en incognoscible.

Lo mencionamos para que se entienda que los plenos beneficios de nuestras tareas interiores son amplios y propocionan una enorme capacidad de adaptabilidad y penetración sobre todo aquello que es de interés de nuestros Hermanos, pero es inexplicable para quien no lo vive. Se puede “indicar” pero no explicar con éxito.

Qué es la Masonería para los masones egipcios

By on octubre 9, 2016

La masonería es una Institución que alberga un pensamiento de origen muy antiguo en el cual se encuentra la exploración de la divinidad y de la existencia humana en todas sus manifestaciones, sin dejar de lado la investigación histórica y social, lo cual la lleva a contemplar las civilizaciones más remotas en contexto, como el antiguo Egipto y el devenir de la humanidad en tiempos posteriores.

De ello se desprende el encuentro con principios espirituales  filantrópicos, morales, éticos y filosóficos que reúnen un conocimiento y sistemas de pensamiento que han viajado por milenios y que ajustan al masón a una vida cuyo eje de comportamiento son la espiritualidad, la ética y la moral enunciadas en sus propias normas y en las normas jurídicas de las sociedades iniciáticas en las que está inscrita.

Es una Orden Iniciática queriendo decir con ello que la persona que ingresa a ella que asume su ritualidad con seriedad y sinceridad, estará habilitada para tomar de su esencia los secretos de la evolución progresiva en la medida en que apropie para sí un comportamiento profundamente moral. Para los cultores de Menfis – Mizraim sin moral no hay Masonería.

Es Iniciática porque desvela la verdadera identidad de la naturaleza e ingresa en los Misterios de la Vida señalados muchos de ellos en la letra desvanecida y oculta en los Grandes Libros Sagrados de todos los tiempos, en el contenido de sus rituales masónicos y su simbología, así como en los conocimientos y la sabiduría ancestral que no está escrita y surge o llega al corazón de sus adeptos desde las Potencias de los Desconocido.

El Masón se aleja paulatinamente de las bajas pasiones y de los laberintos de la materialidad y centra su mundo en la contemplación del Universo como manifestación de lo Inmanente o reflejo de su Creador, al cual la Masonería Egipcia denomina Sublime Arquitecto de los Mundos o Gran Arquitecto del Universo. En esta medida, el Masón se integra como ser natural a la vida y así propicia su transcurrir sin oponerse a ella.

La Masonería está necesariamente velada por símbolos, alegorías y rituales en el interior de los cuales el buscador halla fuentes inagotables de conocimiento que podrá utilizar en bien de su progreso y del de la Humanidad. La Masonería egipcia está construida por Maestros que encontraron en ella el discurrir de los siglos y las causas primeras de la existencia, por lo que es cultora de lo esencial con plena consciencia de que la forma es parte de la puesta en escena del entorno social.

Para un Masón egipcio la Institución masónica está suspendida en un no-lugar y en un eterno instante presente que trasciende las fronteras de espacios y tiempos y se inserta en el espíritu humano porque prácticamente equivale a él y a su más profunda esencia. El masón egipcio conoce y penetra en el pensamiento antiguo más ignoto e indescriptible desde el cultivo y apertura de sus centros vitales; recibe el don del equilibrio y por medio de él llega a comprender su propia naturaleza y desde ella, convertirse en un habitante consciente del Universo.

La marcha del Maestro Menfis – Mizraim tiene el ritmo de los astros propios, de la plenitud y de la infinitud porque se hace uno con la existencia al reintegrarse a la causa primigenia inmafestada y desde allí todo es él y él es todo.

De aquellos enemigos que nos “golpean institucionalmente”

By on octubre 1, 2016

Hay quienes dicen que el peor enemigo de la Masonería son los mismos masones por diversas razones. Tal vez sea así.

Y aunque ya lo hemos dicho en otro momento, vamos a reiterar que existen varias razones para que las instituciones masónicas no progresen y se vayan a pique en medio del caos y el desconcierto. Tocaremos sólo pocas cosas porque esto puede ser mucho más complejo de lo que se puede creer.

La primera de ellas, y posiblemente la más importante de todas, es la falta de instrucción de los masones porque es evidente que mucha gente llega al grado 3° sin haber escrito más de un par de trabajos, sin haber leído más de dos o tres pequeños manuales (si es que se ha hecho) y sin lograr la comprensión mínima de los grados masónicos y de la trascendencia de ellos.

Si bien es cierto que en el grado 3° se dice que la primera y gran lucha que debemos librar es en contra de la ignorancia, es claro que mucha gente que ostenta la calidad de Maestro Masón es profunda y perfectamente desconocedora de muchos temas neurálgicos de la Orden Masónica y de las enseñanzas de los grados que ostenta. Entre ellos, varios grandes temas como lo son el origen de la Masonería, su filosofía, su conexión con la espiritualidad, la relación con otras Órdenes Iniciáticas, etc.

Por supuesto, cuando un masón es ignorante de sí mismo y de su Institución, introduce en ella desde su ignorancia muchos elementos que en general, no tienen nada que ver con la Orden. Realmente basura profana. Un ejemplo patético es que en alguna parte le dicen a muchos personajes que la Masonería se hizo para la toma del poder, aunque nunca le dicen para qué usar el poder porque siempre en la sombra hay alguien que desea utilizarlo en bien propio…

En últimas, la Masonería se convierte en una especie de club social en el cual la filantropía cada vez más desaparece y la sola mención de la vida espiritual puede hacer palidecer a los Hermanos.

El conocimiento retrocede y la oscuridad se hace más cerrada para que en esa penumbra se manifiesten los peores demonios. En algunas instituciones masónicas son cada vez menos los Hermanos esforzados que trabajan por lograr su perfeccionamiento moral y espiritual en un proceso de alquimia real.

El problema de que cada vez sean menos esos personajes, da como resultado que los Trabajos de transformación íntima se contaminen, se frenen, porque tales procesos también son colectivos y el colectivo contaminado arruina a la individualidad. Quiere decir que cuando hay gente que se rige por bajos instintos y por todo tipo de motivaciones profanas, la colectividad entra a portar un egrégor contaminado, lesivo y que lleva la semilla de la autodestrucción porque no hay pulimiento moral en curso sino precisamente todo lo contrario. Ese grupo y las individualidades van hacia el desastre. Es sólo cuestión de tiempo.

Hemos visto la destrucción de muchas Logias por las mismas causas una y otra vez. Grupos sin cohesión sólida porque no tienen trabajos alquímicos reales, porque olvidaron que los Trabajos de la Masonería son A LA GLORIA DEL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO en términos reales y concretos. La Masonería es un asunto en el que la divinidad es el centro y la primera protagonista y cuando esto se pierde, YA NO HAY LOGIA.

La verdadera solidez de la Logia surge y pasa siempre por el fuego del corazón encendido permanentemente en cuyo solaz se encuentra el pentagrama brillando con gran fulgor consumiendo las entrañas del masón. Es allí en donde se afincan los eslabones de la fraternidad y allí estamos sujetos los masones que sentimos a la Orden como la puerta a la vida espiritual y moral verdaderas la cual se sustenta las 24 horas del día y no cada vez que hay Tenida.

Por ello, JAMÁS podremos echar la culpa de nuestros errores institucionales a la Gran Logia cercana o del siguiente vecindario, a esos “irregulares” (hay gran pugna por saber cómo es aquello de la regularidad) que se llevan poco a poco a nuestros Maestros Masones.

Sencillo: si la Institución Masónica Madre de un masón la falla, este individuo está libre del cumplimiento de los juramentos y compromisos que hizo porque su corazón deja de estar allí en razón a que le han vendido aquello que no es.

Si un masón ve cómo hay círculos de su Gran Logia dedicados a traficar con el poder y con las influencias de forma no muy legal, o si ven cómo algunos personajes se dedican a perseguir a las queridas cuñadas o a las relaciones públicas ajenas para propósitos sórdidos y personalistas, pues es obvio que ese Hermano saldrá corriendo de allí por su propia salud mental, por la salud de su vida laboral y hasta familiar.

Cuando un masón ve que no recibe instrucción porque no hay quién se la dé, puede llegar a concluir que la ignorancia reina y que difícilmente podrá encontrar el camino de vuelta hacia el GADU porque ignora incluso que hay un camino de vuelta. Es allí donde reina la frase de cajón del ignorante: “no es de tu grado”.

Si en una Institución masónica no hay respeto por las cosas sagradas, por la espiritualidad y el progreso moral, es evidente que tarde o temprano saldrá a flote la ausencia de formación y de valores de sus masones…

Por ello, no hay que salir a culpar al vecino de lo ocurre de puertas para adentro porque si una institución masónica cumple con sus deberes para con sus afiliados de forma rigurosa y como se impone a una entidad social guiada por la filosofía de la filantropía y del progreso espiritual, no habrá procesos de deserción de ninguna clase. El que se va lo haría por motivos personales muy válidos y no como consecuencia de la desatención y el desdén institucional.

Es simple de comprender que las estructuras internas deben adaptarse más al progreso de los Hermanos que a cualquier otro interés porque cuando hay revuelto de lo profano con lo masónico, lo primero es lo que prima por su peso específico que arrastra todo lo sutil y allí, se habrá vulgarizado la Institución. Entre más temas profanos se ventilen (y con fines torvos), se habrá sepultado la coherencia del Maestro Masón, aquel que debe hablar de moral y de vías espirituales desde la vivencia y desde el manual o la intelectualidad.

Por último, la estrategia política más efectiva de las dictaduras y de los pusilánimes es buscar a un enemigo exterior que nos amenaza, y si no existe, crearlo para desviar la atención del pueblo con el fin de que éste no vea que estamos destruyendo nuestro propio país. Las Grandes Logias son pequeños países, pequeñas patrias gobernadas bien o mal, o de forma “muy regular”.

Es muy fácil crear la sensación de justicia social y de entereza en el pueblo expulsando Hermanos, iniciando procesos penales masónicos y sobre todo, señalando a los Hermanos de otros Orientes como responsables de problemas internos de nuestra institucionalidad. En realidad, encontrar legitimidad por este medio puede parecer sencillo, pero no es así porque en el camino, al señalar a otros Orientes de ser culpables de nuestros males, abrimos la puerta para que nuestros adeptos dirijan su mirada hacia allá y puedan observar que en esos “Orientes” la cosa no es como nos la pintan. Es un efecto contrario a lo que se busca y es visible que hoy en día hay movilidad de masones de un lado para otro y eso no se puede evitar.

También, vemos que los chivos expiatorios que no son destruidos totalmente también pueden hablar y en ocasiones, más que sus acusadores…

Lo importante es que en medio de todo este desbarajuste se llegue a la consciencia de que si en una entidad de corte cultural se acaba la cultura, entonces la entidad pierde todo sentido de existir.

Esto es obvio, ¿o no?

Masonería Operativa y Masonería Especulativa

By on septiembre 26, 2016

Por Frater Hori.

Lo siguiente es escrito para los HH:. de nuestra OB:. Ojalá nos genere alguna inquietud.

Masonería Operativa

Existen textos medievales ya suficientemente conocidos por toda la comunidad masónica en todo el mundo como para detenernos en sus contenidos demasiado tiempo. Solo habría que decir que aún subsiste la tendencia de afirmar que los constructores medievales fueron simples peones de la albañilería.

Nada más falso que esa afirmación pues en muchas épocas y en diferentes países europeos, e incluso americanos, las herencias culturales de las cofradías apuntan a que en sus tallas de piedra quedaron inscritos secretos en símbolos que indicaron de forma clara una vida Iniciática en la cual el camino del masón quedó descrito. Esto doscientos o trescientos años de Londres 1717 y más.

Los canteros medievales describieron los procesos alquímicos por medio de los cuales el Iniciado paso a paso podría llegar a conocer los más altos misterios de la existencia, de lo divino, de formas de ver la creación universal, de encontrarse con el Maestro Interno.

Estos masones fueron calificados como “operativos” de forma despectiva, o por lo menos, poco acertada por los masones modernos que en el paso hacia lo “especulativo” se quedaron aparentemente con las tradiciones Iniciáticas sin la albañilería. Es así como en Londres en 1717 se creó una cofradía de masones simbólicos que con los usos de las artes y ciencias que intervienen en la construcción, constituyeron logias cuyo valor tuvo su importancia en la vida cultural británica de su tiempo, así como en la creación de una estructura por la cual se han tramitado todo tipo de asuntos desde lo divino hasta lo más mundano.

Pero, podemos establecer entonces una gran diferencia entre masones modernos y los antiguos masones operativos que vieron en la Masonería moderna una usurpación de sus Tradiciones para la creación de algo muy diferente a lo que en mente siempre tuvieron los verdaderos herederos de la Masonería medieval. Hay que estudiar un poco la profunda división que vivió la Masonería inglesa hasta entrado el siglo XIX. Eso es por lo menos llamativo, porque fue una poderosa manifestación de la Masonería jacobita escocesa la que mantuvo en vilo a la Gran Logia de Inglaterra, que finalmente absorbió esta Masonería, y que realmente tenía mucho más sentido de las tradiciones que la que quedó imperando en la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Pero volvamos al punto en que nos quedamos: en realidad, los masones operativos del medievo eran profundamente especulativos en el sentido de que se entiende que lograron encontrar en la filosofía, en la historia del arte y de la religión, en la arquitectura, en la geometría, en la física práctica y en todas aquellas técnicas aplicadas en la construcción que sobrecogen en la visita a las antiguas y enormes catedrales, el desarrollo humano desde la perspectiva Iniciática, o sea, aquella en que el constructor (masón) encuentra su espíritu y él a su divinidad. Muchos rastros de ello se pueden evidenciar. Se recomienda estudiarlo porque este no es espacio para eso.

En algunas cofradías conocían el pensamiento de los antiguos griegos, entre ellos Pitágoras y Platón.

De otra parte, en los tiempos modernos, la Masonería operativa que se desarrolla en la Masonería espiritualista de estos tiempos (desde hace tres siglos hacia acá) es aquella en la que el masón se interna en el estudio de los conocimientos de tipo trascendente que le brinda su Rito. Citamos cuando menos dos de ellos que pueden ser el Rito Escocés Antiguo y Aceptado y el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim, en los cuales el adepto sin lugar a dudas puede llegar a romper los paradigmas de sus propias limitaciones y entrar en el reino del silencio…

Para la Masonería espiritualista lo operativo son los procedimientos alquímicos que transforman a un masón para llevarlo a lo profundo de su propia individualidad, al encuentro con la divinidad, como quiera que le desee llamar o ver, eso no cambia nada.

Eso es operativo en un sentido distinto.

Pero hay otra forma de ver la Masonería Operativa y es aquella en la que el masón puede llegar a ser ateo total o parcialmente. La Masonería para estos personajes son más una escenario del cultivo de la vida republicana, de los derechos civiles, de la construcción incluso de un socialismo de distintas raigambres, etc.

Es una Masonería de tipo político, en general, marcada por el pensamiento de los revolucionarios franceses que dieron pié a la formación de estructuras institucionales que albergaron a este tipo de organización que reivindica derechos sociales y políticos, principalmente.

Es una Masonería que renunció a la idea de Dios y a las antiguas Tradiciones que le dieron sus herramientas de Trabajo, para volverla una reunión social política con tendencias materialistas. Su operatividad está enfocada a la influencia del pensamiento revolucionario francés en sus adeptos y en la sociedad en general.

De otro lado, hay una Masonería Operativa diferente a la anterior de determinados individuos que la utilizan como un vehículo para lucrarse, de hacer negocios y de obtener efectos mediáticos sociales en los cuales sus intereses son satisfechos. Es una Masonería que opera como club social en la cual de vez en cuando a alguien se le ocurre escribir algo de tipo espiritual, metafísico, sin que ello atienda a un orden de estudios o de progreso espiritual para nadie. Es aleatorio.

En ella, se conforman grupos en los cuales la idea es captar la atención del poder político y de las élites económicas para promover intereses de ese tipo. Por supuesto, un espiritualista estaría en poco tiempo emprendiendo la retirada, si es del caso que su Iniciación masónica se diera en un ambiente tan materialista y metálico como este.

Estos grupos “masónicos” cuyo fin es el poder y la influencia mediática social son operativos para sí mismos, para sus intereses y en realidad normalmente producen que las Tradiciones Iniciáticas viajen de forma aleatoria en las costumbres rituales que practican sin que aquello que subyace en ellas sea desarrolladas por ellos. En muchos casos hay grupos “masónicos” que perpetúan el ritual como estructura de cohesión social y con esa idea manejan muy bien el protocolo, lo cual da la sensación de una organización sólida y poderosa. Y puede llegar a serlo en el sentido mediático social temporal.

Masonería Especulativa

Este tipo de Masonería es aquella en la que masones de diferentes líneas de pensamiento se dieron a la tarea de construir diversas formas de desarrollo social institucional.

Esta Masonería Especulativa es un escenario en el que los filósofos de las diferentes escuelas masónicas tienen su desarrollo. En ello se puede mencionar Ritos como los Egipcios, el RER, el REAA, el Rito de Heredom de Kilwinning, de Cerneau, de los Filadelfos, de los Arquitectos Africanos, etc.

La idea general es que ella nació en 1717 en Londres, pero en realidad, el vehículo masónico, la Logia, ya existía mucho tiempo antes de esa fecha. Y como menciono, también se daba que la especulación filosófica de forma amplia y abundante.

Pero ocurrió que la Masonería inglesa empujó a la sociedad europea del siglo XVIII a emprender nuevas formas de ver esa Masonería Medieval y a construir otras formas de ver el mundo de su tiempo.

Se dio una increíble mezcla de Tradiciones de sistemas Iniciáticos que realmente explotaron en la consciencia de esos países con la organización de la historia, de las raíces Iniciáticas de las religiones, del hermetismo, del rosacrucismo, del gnostiscismo, del helenismo y muchas otras formas de encuentro con la más profunda esencia de la cultura universal no sólo europea, sino asiática y africana. Incluso, algunos personajes de esa Europa colonialista que renacía con mucha fuerza, reencontraron el pensamiento de la India.

Hizo presencia el antiguo Egipto desde el siglo XVII y de él se estudiaron vestigios de su civilización (ese estudio dio origen a la arqueología moderna cuya primera materia fue la Egiptología) reaparecieron las tradiciones templarias, o por lo menos se quisieron recuperar, se reencontró lo escocés, lo cristiano no confesional esotérico y muchas otras vertientes de pensamiento que rompieron de forma poderosa con el pensamiento cristiano continental tradicional.

Allí es donde se da la verdadera especulación pues muchos europeos se dedicaron al análisis de las grandes religiones y sus orígenes.

Lo que en sus inicios fue una Masonería de club, la Masonería inglesa, en Europa se convirtió en vehículo de conocimientos que llevó a los masones de las nuevas escuelas a incursionar en la creación de Ritos que se diferenciaron de forma rotunda con lo inglés.

Esta ruptura se dio en las potencias coloniales del siglo XVIII. Incluso Francia con la irrupción de su revolución produjo nuevas formas masónicas ya mencionadas. Pero fue en Francia en donde se dieron grandes experimentos de la Masonería Especulativa en el sentido de que se crearon numerosos Ritos masónicos que pretendieron, y pretenden porque muchos vigentes hoy en día, la exaltación del espíritu humano en un sentido esotérico. En Alemania ocurrió otro tanto

En general, la Masonería Especulativa conduce a ello: al encuentro de estas Tradiciones que nutrieron de contenidos a esa primera Masonería Medieval que era puramente cristiana. Reitero que ella tuvo lo suyo en el terreno especulativo, pero esta que surge toma los vehículos rituales tradicionales y los transforma.

Surgen muchos grandes escritores y genios constructores de estructuras rituales que le han dado a la humanidad escenarios de desarrollo de la espiritualidad.

Realmente la búsqueda de la divinidad no se ha perdido para muchas Masonerías y mucho menos aquello especulativo que conduce a que el masón sea un alquimista verdadero cuyo proceso de transformación ocurre en el tiempo en que su carrera masónica se desarrolla.

En esos siglos de oro masónicos de la Europa continental (XVIII y XIX) muchas cosas increíbles pasaron y aún en el continente americano apenas empezamos a ver todo ello.

En América Latina el desarrollo masónico se ha supeditado a la Masonería inglesa y al REAA, con desarrollo de la Masonería republicanista y de otros intentos de implantación de corrientes como la Masonería Egipcia. Pero la realidad es que hay una enorme variedad de Ritos Masónicos que en sus perfiles pueden acoger a las más variadas formas de pensamiento y tendencias en cuya esencia existe la búsqueda de la espiritualidad.

La vulgarización de la Masonería

By on agosto 5, 2016

Es más común de lo que se cree que siempre se valore socialmente la capacidad creciente que un masón adquiere con el paso del tiempo, incluso corto, para que se proyecte hacia afuera, hacia el mundo social para ver sus condiciones y tratar de influir en él. Como dice la Masonería Egipcia, la proyección esencial que se dá en procesos de la mente exterior o inferior es un fenómeno propio del ser humano surgido de la percepción de la realidad desde sus diferentes medios de relación con el entorno.

Cuando el masón ha sido una persona bien seleccionada, normalmente tendrá un pensamiento crítico social derivado de su sensibilidad (no de ideologías) que lo llevará a evaluar como lamentables las circunstancias en que su sociedad vive (en caso de vivir en el denominado tercer mundo).

Pero, esas condiciones siempre han existido y difícilmente se han logrado cambios de un momento a otro: la humanidad evoluciona poco a poco y en algunos extraños escenarios, rápidamente, pero todo ello hay que estudiarlo y a eso se dedican los científicos sociales.

Sin embargo, la Masonería, aquella que guarda el hondo sentido de lo místico, no se dedica de ninguna forma a estudiar o analizar los fenómenos sociales como elemento de su esencia más íntima. Tal vez mire los fenómenos sociales como algo tangencial y tema de análisis muy exterior. Pero al contrario, la Masonería espiritualista se orienta hacia el mundo interior de su organización y al fortalecimiento de la misma en razón al Trabajo o a los Trabajos que desarrolla para que sus asociados puedan tener el espacio necesitado para su Obra.

Robert Ambelain dijo en diversas ocasiones que la Masonería moderna nació enferma en razón a su estructura jerárquica y a que se dedicó, y se dedica aún, al incremento del número pero no de la calidad en las personas que ingresan a ella, al tiempo que se ligó al manejo del poder temporal.

Decía Ambelain que las formas democráticas que hacia adentro impuso la Masonería moderna fue una vulgarización de aquella en la que sus estructuras de sus jerarquías eran otra cosa… a lo que hoy se administra en torno a los honores y un supuesto poder que es más bien fatuo.

Desgraciadamente es así.

La cantidad, el vulgo, el bulto, jamás ha producido nada coherente. Siempre se ha tenido que dar un proceso de refinación social para que aquellos más capaces, más preparados, mejor ajustados en su estructura psicológica y social pudiesen producir liderazgos y hacerse seguir en sus movimientos. Y aun numerosos líderes han terminado tributando su propia vida por esas mismas muchedumbres que quisieron “salvar”. Esto como comentario al margen porque definitivamente la Masonería no es el escenario de las muchedumbres inocentes, para no decir ignorantes.

La Masonería jamás puede ser de bulto, de número, porque eso la degrada de inmediato. El que llega a ser adepto es un individuo muy pulido o en curso de serlo, y con comprensión de lo sutil desde ópticas insólitas para los “muchos”. El verdadero adepto tiene un Templo silencioso en el interior de su corazón con una llama eterna encendida en él y en todo lo hace trata de mantener ese instante de luz, de paz y de reflexión permanentemente.

Y bien se ha dicho que un masón inexperto puede tender a confundir la misión de la Obra con objetivos de transformación social y política de su medio: no hay nada más falso que eso. La Masonería no puede tener como objetivo la transformación social en sí porque jamás fue creada para eso y quien pretenda utilizarla con ese fin evidentemente no ha sido formado para comprender el real sentido de la existencia de la Orden.

Cuando se dieron las primeras constituciones de la Masonería inglesa se obviaron las demás constituciones masónicas anteriores. Con ello, murió la verdadera esencia de la Masonería ancestral. Apenas sobrevivió paralelamente la Masonería del Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim y otras órdenes como el Martinismo que quisieron rectificar el naciente ateísmo de las diferentes Órdenes Masónicas que surgieron derivadas de la Logia inglesa.

En medio de la incredulidad la Masonería Egipcia se yergue aun defendiendo el origen  juedo – cristiano de cualquier Masonería, muy a pesar de la expulsión de ese elemento de las Órdenes que otrora fueron sus cultoras, entre ellas la Orden Templaria, la Benedictina y la Orden de los monjes Tyronenses, entre otras.

Sobrevivieron también los masones educados en los rosacrucismos quienes alentaron a la construcción de Masonerías que rescatan lo ancestral Inciático en la búsqueda del encuentro con lo verdaderamente sublime. De hecho, diversos rosacrucismos le han aportado mucho a numerosos masones quienes han completado o hecho su educación espiritual en esas escuelas.

La razón es que la construcción de la Masonería inglesa obedeció más a intereses de corte social y político, o sea burgueses y pequeño burgueses, que cualquier otra cosa. Buscaron la protección de la nobleza y los grandes lores del Imperio Británico podía ser natural para esta Masonería, pero incrustarla en las relaciones de poder político y social en las altas esferas de  las naciones a las que llegó y en los Estados de esos países en las que  marcó su perfil y dio inserción de la semilla de su propia destrucción.

O sea, la sacaron del Templo místico para llevarla al “templo social” en el cual cualquier individuo tiene acceso y manejo. No se necesitan condiciones especiales realmente.

Ese fenómeno se ha repetido innumerables veces: muchos masones han pretendido que la verdadera esencia de la Masonería es la fundación de sociedades, países y formas de estado en un republicanismo a ultranza con el fondo de la construcción de la sociedad burguesa y de los grandes intereses económicos. Los más, se han entregado al mesianismo social y al manejo del poder temporal. Y en él han perecido muchos en escándalos de corrupción, cuando no por persecuciones políticas.

La Logia tampoco es un medio para cometer actos en contra del patrimonio social colectivo, algunos de ellos contemplados en los códigos penales de todas las naciones democráticas, y no es el espacio para corromper al Estado y menos la organización para dirigir la operación de toma del poder. Muchos masones lloran porque hace décadas no hay presidentes masones en Colombia, por ejemplo, y nosotros decimos que es lo mejor que puede pasar. Hay mucha gente capaz que puede guiar al Estado que no son masones. Los masones se destacaron en un tiempo porque no había nadie más en posesión de un título universitario o con acceso a los libros en tiempos de la vida colonial. Hoy todo es diferente.

Ese jamás fue el sentido real de la Masonería y de los cofrades medievales, ni de las formas iniciáticas que se heredaron de tiempos antiguos. La forma de vida de estos personajes insólitos se basó no sólo en el secreto del oficio de la construcción… y sí mucho más en el secreto de lo que ellos fueron capaces de comprender en la vida mística.

El secreto se implementó como medida de supervivencia ante la Inquisición, la implacable perseguidora de cualquier buen cátaro, gnóstico cristiano, judío cabalista o musulmán esotérico. Y se sabe que los cofrades de la construcción conocían mucho más que sólo lo que la Iglesia Católica enunciaba en sus dogmas.

Podemos observar cómo la Orden Templaria terminó destruida y perseguida por los ambiciosos y cómo numerosas comunidades verdaderamente masónicas han sido cazadas por adversarios formidables, y en su momento ineludibles, como los franquistas, los nazis, soviéticos o los fascistas. Algunas de ellas estuvieron comprometidas con el poder temporal de los poderes derrocados y por ello se vieron arrastradas en el remolino de las revoluciones antidemocráticas. Y otros muchos lucharon en las revoluciones democráticas.

Es muy diferente que un masón sensible se arroje a la lucha social ejerciendo su libertad de pensamiento y de acción, a que la Orden Masónica deba hacerlo. Definamos eso: el masón no puede pretender arrastrar a la organización masónica hacia los problemas sociales. La Masonería educa al masón y él tiene la responsabilidad individual de sus actos públicos, políticos, sociales, profesionales, etc.

La Masonería espiritualista no trata con el poder temporal porque ella es la trascendencia misma y el camino hacia tierras altas. Su condición es otra distinta y su Trabajo se dirige a otros objetivos, reiteramos.

Le han asmputado muchas cosas a la Masonería en muchas organizaciones y es lamentable. Le quitaron su origen místico cristiano (no nos referimos al confesionalismo) y luego le han venido quitando la posibilidad de responder ante la verdadera búsqueda del ser humano ante el cosmos que se le presenta, para reducirla a un listado de normas y derechos que alejan al Masón de la contemplación del universo externo y del suyo propio. Se le ha quitado la posibilidad de soñar con la inmortalidad de su alma y con la trascendencia de su espíritu.

En fin, se ha vulgarizado a la Masonería porque le han escrito muchos rituales y formas que se alejaron definitivamente de aquello sacro que contenía. Personajes que para nada tenían en su mente el encuentro de la esencia y del secreto de la existencia humanas la han descuartizado y desmembrado para convertirla en un vehículo de la ambición, la codicia y la hipocrecía, que era justamente lo que se supone debe combatir.

Incluso, el ateísmo se ha enseñoreado en muchos Talleres ante el argumento del libre pensamientoy una errada concepción del laicismo.

Sin embargo, la Masonería mística, aquella que aun reconoce sus raíces y la existencia de un principio suprahumano, sigue existiendo a pesar de los intentos del negro mundo materialista por despojarla de su esencia.

Aquí está y aquí seguirá.

Un viaje en la oscuridad: la crisis de la Masonería Universal

By on junio 26, 2016

Árbol De Navidad, Ornamentales

Vivimos esclavos de esquemas culturales nos sea claro o no. Cada ser humano es un constructo más o menos hecho al “azar”, si es que en este Universo existe algo al azar. Las circunstancias de cada persona son diferentes y diferentes son sus respuestas ante los mismos estímulos de esquemas de cosas que le aplica la sociedad.

En temas de Masonería somos algo similar: un individuo ingresa a una Logia y luego de años cree que la Masonería que ha aprendido en su Taller es la única posible porque es la más lógica, la más coherente y la que en verdad explica todas las cosas, para bien o para mal. Construye una versión de los hechos con gran influencia de su Logia.

En lo personal, viví la experiencia de poder visitar muchos Talleres y comprender que cada Logia es como conocer a una persona, o sea, iniciar una relación prácticamente desde cero para observar sus aptitudes, tendencias, apetencias y gustos, cultura y en general, una especie de carácter particular que le marca su estilo de vivencia.

No fue difícil concluir que hay no sólo diversos tipos de Masonería sino miles de Masonerías diferentes como distinta es cada Logia y el pensamiento de cada masón, pero se tiene la peregrina idea de que es un cuerpo homogéneo con principios generales definidos. Se tienen unos supuestos en un marco general normativo regido por unos estatutos y unos reglamentos institucionales y otras cosas. Pero, a pesar de todo ello, es evidente que cada Taller tiene una forma particular de hacer las cosas, una forma o comprensión general de construir acuerdos bajo una cultura general que surge de la personalidad de sus miembros y de una u otra forma espontáneamente surgida o impuesta de ver la Masonería.

Una cosa en especial me llamó mucho la atención de lo que se conoce como Masonería conservadora: cada día se parece más a la liberal y lo curioso es que ella misma se llama liberal sin que ello sea del todo cierto. Se pregona el libre pensamiento, pero jamás se puede permitir una Logia que no sea de su línea institucional… jamás una mujer en un Taller regular…

Se dice que en una Logia jamás se podrá hablar de política, pero todo el mundo sabe que tal o cual Logia es afín al Partido Liberal o a los azules, etc. Se dice que no se puede tocar ningún tema Profano entendido esto como aquello en que los “metales” figuran, pero se tramitan de forma soterrada acuerdos para lograr la contratación pública y manipular al Estado. Hasta donde sabemos, esa no era la idea de la Masonería de muchos que ingresaron a ella, pero sí la de muchos otros que se ríen abiertamente de aquellos cándidos personajes que aún creen en el idealismo y la moral que pregona la Masonería Universal.

No vemos que unos y otros tengan gran diferencia o influencia en el efecto de los gobiernos de la Masonería, como tampoco aquí vamos plantear la gran panacea para lograr el retorno a los profundos y sabios preceptos de la Masonería. Con decirlo debería bastar. Los Masones Egipcios tenemos suficientes buenos y grandes ejemplos en nuestra historia, por lo que no nos vamos a dedicar a promover el estudio de lo que hicieron grandes próceres y sabios de nuestras Órdenes que trabajaron por la humanidad sin ánimo de lucrarse con lo público, como miles de masones de otras Órdenes tratan de hacerlo hoy en día en todo el mundo.

Pero hay que referirnos a ello: la mala imagen de la Masonería surge del arribismo, de la segregación social interna, de la perdida de sentido de lo que fueron los altos postulados de la Iniciación Masónica que aunque pueda hacerse ritualmente de manera muy rigurosa, ya no es vivida aposteriori con la idea de lo que realmente es una vida espiritual bajo los grandes preceptos de las escuelas que le dieron el caudal ideológico a la Masonería Universal, aquellas que se basan en la epopeya del avance y progreso del alma y del espíritu humanos, no de la racionalidad cerrada.

Por supuesto, hablar de Dios, del Gran Arquitecto del Universo, o como se le quiera llamar, también se convirtió en un asunto profano y prohibido en muchos Talleres. 

Lo hemos dicho numerosas veces en otras partes: GADU fue irradiado a perpetuidad porque hay Logias que no desean tramitar sistemas morales “de pacotilla”. Por ello, muchas personas atraídas por la Masonería y la verdadera Iniciación no duran más que unos meses en los Templos Masónicos puesto que no encuentran un sistema de superación de los esquemas de la vida Profana, y al contrario, hallan una enorme posibilidad de perder la moral de forma definitiva… y hasta su patrimonio.

Hay Talleres muy dignos, pero hay algunos que definitivamente perdieron todo el sentido de lo que los Masones de la antigüedad le indicaron a sus adeptos. Los Masones que realmente tallaron la piedra en el medievo son muy diferentes a los que hoy conocemos: un Maestro Masón medieval era un experto personaje en muchas técnicas de la talla de piedra, del manejo de metales, de la geometría, de la mística y de la métrica de la construcción de los Templos…

Hoy, cualquiera podrá acceder a la Maestría y nunca jamás comprender lo que debe construir. Hoy, un Masón de alto Grado es un pavo real que luce medallitas como si ello realmente engrandeciera su espíritu: el ego avanza y el amor desaparece… 

Al final de toda esta historia está que la Masonería como sistema y como sociedad está perdiendo a pasos agigantados su prestigio porque la primera imagen que tiene la gente de ella es que “tiene mucho poder” y que por medio de sus componendas ocurren muchas cosas en el Estado y en los negocios. Terrible imagen que difícilmente se quitarán algunas instituciones masónicas.

Por eso, muchos bandidos y gente de dudosa reputación desea ingresar a la Masonería: la búsqueda del dinero y del estatus social logrados a cualquier costo. Mercenarios de la moral y asesinos de toda noble causa que una vez adentro de la Orden Masónica son capaces de cualquier cosa porque “todo lo han trascendido”. Y además, son los que desgraciadamente más perduran en las instituciones hasta tanto no sean descubiertos en sus bandidajes.

Sigo convencido de que los Masones positivos y serios son la gran mayoría y pienso que la crisis actual que vive la Masonería proviene de la perdida de identidad momentánea, aquella que debe reasumirse para no ir hacia el colapso total tanto de la moral como de una vida institucional limpia y honesta.

Por nuestras toldas masónicas egipcias la vida es buena por el momento pues somos una Masonería que goza de excelente salud moral, mucha paz y amor, aunque suene un tanto cursi. Igualmente, cada día más nos convencemos de que las grandes enseñanzas que trae la Orden Masónica – en su égida egipcia – es de tipo plenamente espiritual, lo cual nos complace profundamente y lo enunciamos de forma pública sin dudarlo. ¿Por qué no?

Frater Aj Den

LOS ARQUETIPOS

By on mayo 30, 2016

Los seres humanos libramos una cruenta y permanente lucha por lograr la estabilidad material, emocional, mental y espiritual desde el momento mismo en que se adquiere uso de razón.

 ¿Por qué no se logra si no por instantes pasajeros? ¿Por qué las emociones pareciese que tuvieran en ocasiones sólo la función de atormentar al corazón? ¿Por qué la mente se convierte en tornado incontrolable?
 
Ocurre que los seres humanos somos plantillas culturales, o sea, que nos movemos en espacios de una libertad muy reducida por la programación neuro lingüística y cultural que tenemos.
 
Hemos recibido una formación cultural que es tan rígida tanto o más que el acero y que no es posible transformar en otra cosa de un momento a otro. Sólo el paso de los años la va modificando de acuerdo a las circunstancias que la vida plantea y permite de vez en cuando hacer profundas rupturas de pensamiento y de comportamiento.
 
Para las culturas Iniciáticas de todos los tiempos los arquetipos, tanto sociales como culturales, son una forma en que la naturaleza se manifiesta en el escenario de lo humano. La evolución de la humanidad produce cambios y nuevos paradigmas que permiten una serie de transformaciones colectivas que confrontan a la individualidad, la presionan y la modifican paulatinamente.
 
Nos referimos a los arquetipos como un modelo que se replica a sí mismo de forma indefinida. Éstos son creados por la sociedad misma y obedecen a lo que en el momento el individuo vive como parte de su evolución en el ciclo vital presente.  Formas o estructuras de pensamiento proveniente del entorno cultural (sea este académico, familiar, etc.), formas y estructuras emocionales rígidas como el acero y formas instintivas inferiores. Todas estas estructuras no son más que colecciones de objetos mentales y emocionales que con el paso del tiempo se convierten en enormes laberintos que van en oposición a los primigenios estados mentales del ser humano.
 
Pero hay otras formas de arquetipos que vienen de formas de pensamiento muy diferente y más profundo que el que la sociedad propone (un pequeño paréntesis nos indica que así nos sea claro o no, la evolución social va a donde tiene que ir según premisas arquetípicas no comprendidas por el grueso de la humanidad).
 
Me refiero a aquello que las escuelas Iniciáticas han enseñado desde hace milenios y que ubica, o trabaja por ubicar, al ser humano ante sus vectores más elementales y que se manifiestaron antes de que la sociedad los deformara o confundiera.
 
Esta identificación es la que la Masonería trabaja por medio de sus símbolos de naturaleza arquetípica, los cuales hablan de forma individual pero con preceptos universales, a cada individuo que se propone a comprenderlos.
 
Lo sorprendente para un masón es darse cuenta de que su identidad es un amasijo de condicionamientos sociales y culturales de los cuales debe extraer tan sólo su esencia. Y muchas veces esto no se logra. Y no hablamos sólo de masones: todo ser humano que intente lograr la trascendencia desde diversas escuelas encontrará en estos factores descritos un impedimento de marca mayor que se desliza sutilmente por todos los aspectos de la psicología personal.
 
O sea, el trabajo es descubrir qué hay de real y de irreal en el propio pensamiento y emocionalidad. Más aún, descubrir que la mente operativa está llena de escondrijos y laberintos absurdos que no sirven de nada ante la labor que se emprende como ser que desea trascender los vectores psicológicos que no permiten ver su más profunda identidad.
 
Por supuesto, este es un trabajo que no está hecho para ateos porque esto a ellos no les llevará a ningún lado (dicho con todo respeto). Aquí hablamos para los masones y personas deístas que sienten en su interior un gran imán espiritual que los impele a trascender este plano de espacio – tiempo.
 
Debe el masón iniciar una marcha hacia su interioridad en la que debe identificar, si es posible, otra forma de hacer fluir su pensamiento, otra forma de ser y de estar en un mundo nuevo.
 
En esto quiero decir que esa nueva forma de ver y de vivir es la fractura de esa mente operativa tradicional, antigua y llena de condicionamientos de todo tipo.
 
En Logia, el Maestro indica que apenas se empiezan los trabajos se debe hacer silencio, pero es un silencio profundo e individual en todos los niveles del Hermano masón. Su mente Profana debe ser apartada para dar paso a una mente trascendente mucho más profunda que la cotidiana. Esta mente es la que potencia realmente al masón y lo hace ir hacia la vivencia de su verdadera consciencia, la que recibe la alquimia de la Logia y del Ritual para que pueda transformarse.
 
Cuando este proceso se hace habitual, no sólo en el recinto logial, el Hermano empieza a identificar con toda naturalidad las formas arquetípicas sociales de las que está conformado. No sólo las podrá comprender de forma intelectual, sino que podrá experimentar los impulsos que emanan de las formas mentales o estructuras inferiores que antes lo eran todo en su ser y que ahora son sólo cascarones sin vida. Pero no son un juego porque ellas absorben enormes cantidades de energía y producen toda clase de emociones que podemos llamar positivas o negativas.
 
La conexión puede llegar a ser tan profunda que se puede evidenciar desde el corazón con un sentimiento de inspiración, como si una llama pequeña que va creciendo se posesionara allí y empezara a irradiar luz para que otras formas de sentimientos surjan reemplazando poco a poco a la emocionalidad cotidiana.
 
En esa llama es que se puede iniciar la quema y destrucción del viejo Yo. Eso no se hace con esfuerzo sino con toda naturalidad porque el Yo es un enemigo que sabe demasiado de nosotros mismos y no está dispuesto a ceder espacios porque ha sido dueño por años de todo.
 
Pequeños espacios de meditación en el curso del día deben ser propiciados con música, con lecturas inspiracionales, etc. Es necesario dar curso a que esa profundidad recién encontrada ocupe espacios cada vez mayores en la interioridad.
 
Poco a poco el masón se convierte en una columna de fuego vivificante para todo lo que toca. Arde el masón en nueva pasión y empieza a contener una enorme fuerza surgida de una nueva comprensión de la vida.
 
Entra en contacto con la más poderosa llama universal, que es la sustancia primigenia que todo lo fecunda: el amor universal. En cada átomo de la existencia es la fuerza que todo lo mueve.
 

Cuando un ser humano entra en contacto con esto último, se convierte en potencia creadora, en vehículo del amor y la fuerza universal. Puede mover mundos desde niveles muy profundos de la existencia.

Esa es la verdadera magia del alquimista…

 
Todo ello ocurre desde los mundos sutiles arquetípicos porque el masón se convierte en operador de esos mundos pues se convierte en ser arquetípico él mismo.
 
Y ocurre porque deja de resistir al influjo arquetípico universal creador del Sublime Arquitecto de los Mundos y empieza a ser UNO con él.

 

LAICISMO Y MASONERÍA EGIPCIA EN AMÉRICA

By on mayo 30, 2016

Los fines de la Orden y las perspectivas sociales inmediatas

El mundo republicano es un escenario natural de los Masones, cualquiera que sea su origen ideológico o ritual. No hay Hermanos ajenos a este tema y por supuesto, hay algunos que son mucho más activos trabajadores sociales y que buscan diversos objetivos que hacen más viable la concordia y armonía sociales.

Nuestra América Latina es un escenario de luchas desgarradoras entre sectores que pugnan por el manejo de los grandes intereses de los Estados. En realidad, eso siempre ha ocurrido en todas partes y el equilibrio entre factores de poder siempre ha producido involuciones y evoluciones en las democracias nacionales, como lo hemos visto recientemente en países como Argentina con el fin de la era Kirchner, la actual convulsión en Brasil, la hecatombe política, social y económica de Venezuela, el ostracismo social y económico de Nicaragua, Colombia y su proceso de paz, etc.

Para nosotros, el laicismo del Estado es ya una realidad sobre la que se trabaja en todas las naciones de América Latina. No vemos que los gobiernos, cualquiera que sea su orientación, en pasadas décadas hayan cedido  abiertamente a los poderes de la Iglesia Católica de forma plena. Por supuesto, la curia sigue manejando enorme influencia, pero eso retrocede cada vez más dando paso a otras formas de expresión social. Así que los problemas sociales ya no son para nada culpa de tal o cual forma de pensamiento religioso. Ya no es tiempo de recordar los desastres del pasado que ya no son vigentes, aunque sea necesario no olvidar para no repetir.

Igualmente, en las útimas décadas en los países latinoamercianos se han venido conformados enormes bases sociales de profesionales especializados en temas como derecho, sociología, antropología, trabajo social, ingeniería ambiental, la arquitectura y la ingeniería con pensamiento social, comunicación social, etc., que permite que la sociedad viva sin que los Masones intervengan. La humanidad ha crecido mucho y lo seguirá haciendo con el paso de los años.

Los Masones Egipcios por supuesto percibimos la realidad social de nuestros países porque la Masonería también es por naturaleza un observatorio sociológico. Nuestros preceptos nos impelen a trabajar en otros contextos como el académico porque no interferimos en nada que comprometa poderes sociales, del Estado y mucho menos, influir en partidos políticos o algo similar.

Pero en nuestro concepto, el tema de laicismo fue una lucha dada ya en siglos pasados por Masones republicanos (expresión que es redundante porque Masón y republicano son una misma cara de la moneda) y a la cual no debemos dedicar nuestros esfuerzos por ser un tema superado cuyo curso de evoluciones se puede casi que predecir: en virtud de la igualdad el mundo religioso es una esfera aparte totalmente diferente a la del manejo del estado y de temas como la educación pública. Hay voltear la página en la agenda y pensar de otra forma. En algunas partes subsiste ese manejo del mundo religioso sobre educación pública, pero esos son casos cada vez más aislados y ya no la generalidad de la situación latinoamericana.

Ya no son los Masones los únicos pensadores sociales y menos pretender que son indispensables para la vida de una sociedad…

En las guerras de independencia unos cuantos personajes como Bolívar, San Martín, Garibaldi y otros de ese talante, eran fundamentales por ser únicos e irrepetibles como hombres cultos en medio de una masa social absolutamente informe e ignorante. Pero eso ya no es así porque no es necesario ser Masón para ser culto. Hay millones de personas, hombres y mujeres, que no son Masones y tienen enormes capacidades profesionales, morales y éticas para ayudar a construir un país, por eso los preceptos Masónicos de proyección social que funcionaban hace cincuenta años, un siglo o dos siglos ya no sirven para el crecimiento social de la Masonería.

La ciencia, las artes, el amor al conocimiento y el trabajo por descubrir nuevas formas de ver el Universo y nuestra vida fue planteado hace mucho tiempo por Masones de antaño, pero eso es justamente lo que se debe recuperar y a eso precisamente se dedicará la Gran Logia Regular de Colombia de Menfis – Mizraim: a construirse por medio de la interacción permanente con el conocimiento y con quienes en la sociedad lo cultivan, y claro, sin perder de vista sus propias tradiciones con una perspectiva fraterna de unidad con las raíces que nos legaron nuestros ancianos. Ciencia y Masonería Egipcia son la misma cara de la moneda también, no son temas mutuamente excluyentes sino complementarios.

Nos parece que el papel de la Masonería en su aspecto social externo se debe centrar en estudiar entre muchos otros temas, la eliminación de corrupción política y social, la segregación en todas sus formas, el cuidado del medio ambiente, el rescate de la historia viva de los pueblos, el cultivo de la arqueología, el análisis de los modelos de desarrollo sostenible, las nuevas formas de entendimiento social desde lo jurídico con proyección social, etc.

En lo interno, se debe dedicar a la aplicación de los principios que animan sus instituciones y sus estamentos para trabajar por perfeccionar lo suyo, lo que es su más profunda esencia Institucional.

La Masonería no puede ser únicamente la escuela de la democracia y del mundo republicano. Se trabaja con estos temas en algunas corporaciones Masónicas y no puede jarlos porque sin su espíritu linertario dejaría de ser Masonería para convertirse en otra cosa.

Tampoco es una escuela puramente de moralización de las clases políticas o dominantes porque cuando ha tratado de influir en ello se ha visto su manifiesto fracaso porque el alma humana sucumbe ante el poder corruptor de las riquezas materiales y el poder político con bastante facilidad, lo cual ha afectado a unos y otros. Es aquello de la lucha en contra de la “ambición” lo que no se completa realmente.

Y de todos estos fracasos ha sufrido la imagen de la Hermandad sin que se haya aplicado una fuerza opuesta en el sentido de informar a la sociedad que sigue habiendo gente muy buena y recta en las Instituciones Masónicas que día a día luchan por un mundo mejor.

En razón a ello, no es tan tangible que la sociedad espere en la actualidad de los Masones alguna cosa porque con el paso del tiempo las leyendas sociales que cuentan sobre grandes señores que pertenecen a ella se han ido disolviendo en la nada (también porque en América Latina cada vez entendemos mejor quiénes son los “grandes señores”). La sociedad ya no espera gran cosa de los Masones porque la imagen social de la Orden Masónica en general se ha venido deteriorando por las actuaciones de unos pocos bandidos que lograron infiltrarse en nuestras filas y le han derribado el buen nombre, lo cual lamentamos profundamente, en especial, aquellos personajes que han hecho del tráfico de influencias y el direccionamiento ilegal del erario el supuesto “sentido” de la Orden Masónica. Poder, claro, pero para qué…

Pero por esa misma razón, la Masonería puede y debe acoplarse a su entorno social de otra forma distinta que la participación directa en el poder como algo deseable porque allí se ha perdido el norte. 

Debemos volver al redil y a participar de los valores que los ancianos de nuestra Orden delinearon, los cuales siguen allí dibujados en los Rituales y en la hermosa simbología de los Grados y de los Templos Masónicos. La invitación a una vida más integrada al silencio de la meditación para encontrar un profundo sentir, aquel a que se refieren multitud de símbolos masónicos.

El tema ya no es de modernidad o de riguroso laicismo, el tema ahora más que nunca es de valores morales Masónicos y del regreso al espíritu deísta que es la realidad de los verdaderos orígenes espiritualistas que yacen en la búsqueda de la trascendencia de las corporaciones egipcias de constructores, de los canteros medievales, de la Caballería Templaria, del rosacrucismo y tantas otras escuelas que edificaron la gran mayoría de las virtudes  e ideas Masónicas.

El espíritu humano es el mismo hoy y siempre.

Cuando una Institución Masónica pierde estas premisas, irremediablemente decae porque el egrégor auténticamente Masónico se disuelve para dar paso a otras cosas…

EL PARADIGMA DE LA INICIACIÓN

By on mayo 30, 2016

Quien ha pasado por una Ceremonia de Iniciación Masónica sabe que su vida tiene un antes y un después de ese momento.

Pero qué es aquello que produce que una persona empiece un cambio que se hace cada vez más acentuado en quienes deciden profundizar y tratar de comprender qué fue lo que ocurrió el día de su Iniciación.

Sin ánimo de pretender jamás tener la última palabra, muchos Masones dirán con nosotros que la Ceremonia de ingreso a la Orden Masónica no se parece a nada que uno viva ni antes ni después: es una teatralización de un fenómeno cósmico de la naturaleza en la psique humana.

Se evidencia igualmente que es una construcción, diríamos mágica, que realmente concentra en unas pocas horas el resumen de una profundísima sabiduría ancestral cuya simbología puede llegar a tocar las fibras más íntimas de quien recibe la Ceremonia.

Pasa que la repetición y asistir a nuevas Iniciaciones reporta mucha nueva información en cada ocasión en una increíble variedad de formas de ver y sentir la propia Ceremonia. Igualmente, se evidencia que la asistencia a las reuniones ordinarias hace que el ritual se internalice cada vez más de tal forma que se convierte en necesidad encontrarse de nuevo con los Hermanos y ver que la sensibilidad puede ser desarrollada de forma muy sutil.

Por supuesto, no falta quién no tenga luego la menor intención de investigar sobre los contenidos que le fueron transmitidos, pero lo paradójico es que incluso a quienes parece no afectar, también reciben los influjos de una ritualística a la que no le falta que se diga que es A L:. G:. D:. G:. A:. D:. U:. para que realmente sea así. La negación de lo Sublime no significa que deje de existir.

Por supuesto, hay una inmensa mayoría que dirá que no es así, pero para muchos otros la Iniciación es el escenario de lo sagrado en movimiento. Para los esotéricos, en especial, es el despertar de portales de luz íntima que el Masón positivo podrá disfrutar en el regazo más recóndito de su ser.

La anti Iniciación

La personalidad humana se forma en esta sociedad bárbara de consumo en donde el valor de la compasión se usa cada vez menos. Los estímulos básicos de bondad y de generosidad se cambian al egoísmo y la mezquindad, y la misión de cada persona es salvarse ante aquello que pesa sobre todos y que se conoce como miseria material. Y para muchos hay que hacer lo que sea por el éxito y la abundancia material, aún en sacrificio de lo que muchos pierden y jamás vuelven a recuperar: la moral.

No se comprende bien eso de que los mundos instintivos pueden derribar imperios, pero cada día lo podemos ver mejor.

En un escenario de individualización radical, el fuero interior se desarrolla en respuesta a una interacción muchas veces cruda e insensible frente a los anhelos de bienestar y progreso de la mayoría, lo cual debería ser el objeto de toda sociedad. Pero los instintos superiores tales como belleza, justicia, armonía, paz, etc., se desdibujan en medio del utilitarismo social más aberrante.

Incluso para muchos masones ocurre que hay escenarios en sus Talleres en los cuales el cultivo de los principios esenciales de la Orden es inexistente.

Pero no siempre es así y por supuesto hay otros escenarios mucho más venturosos.

Iniciación en tierra fértil

Pasa también que la semilla que es la Iniciación cae en un buen terreno. Allí se producirán toda clase de fenómenos que operarán transformaciones realmente sorprendentes en el corazón humano.

Bien dice el adagio popular que para cambiar a las personas es necesario que vuelvan a nacer para hacerlas de nuevo. La Iniciación es justamente en términos reales un nuevo nacimiento, un recomenzar con todo aquello que el individuo trae a la Masonería.

Por supuesto, es un proceso que puede ser tortuoso y hasta doloroso porque la Orden Masónica es capaz de retirar de la vida del Masón muchas cosas a las cuales él se apega incluso a veces con gran pasión y que considera como de importancia central en su vida.

Hemos visto que los cambios y transformaciones son lentos; pero también hemos visto que un Iniciado puede recibir modificaciones en su vida que pueden ser muy rápidos. En ambos casos es algo implacable porque a la marcha del “péndulo” nadie se puede oponer.

El proceso de maduración de un Masón puede ser muy diferente a la de una persona que no lo es. El Masón es sometido a muchas y diversas presiones psicológicas; lo interesante del proceso es que vive todo ello con herramientas que le permiten ver las cosas de otra manera.

Para un Masón una crisis puede ser una enorme oportunidad de progreso espiritual, intelectual o material. En muchas ocasiones, para una persona que no ha ingresado en la Orden, la misma circunstancia puede derribar de tajo una vida completa.

Unir lo disperso

La figura de Osiris descuartizado por su Hermano Seth es una alegoría que traemos aquí para que se le dé una interpretación particular: los trozos de Osiris son dispersados por todo Egipto, pero Isis los encuentra y puede volver a unirlos, a excepción del falo que ella misma elabora de oro, y da vida de nuevo a su amado Hermano. Es un resucitado que vuelve para ser el Dios del inframundo que para nada es un infierno sino el paso de esta vida hacia el cosmos y la eternidad.

En términos de la Tradición, es factible comparar esta leyenda con el ser interior de un ser humano que sometido a las fuerzas de la naturaleza es fracturado en numerosas partes. La sociedad y la cotidianidad son capaces de destruir los más nobles sueños y propósitos de la humanidad, pero ella puede rehacerse, reconstruirse y renacer.

En realidad, esas es la Iniciación Masónica.

Solamente la misma naturaleza pero en principios superiores, simbolizada como Isis, puede lograr reconstituir a esa persona.

Se puede apreciar que en esta antigua leyenda se parodia la vida del primer padre de los faraones y se le indica a los Iniciados que es necesario comenzar un proceso de reintegración de todo aquello que está disperso en la propia interioridad y que luego de aquello es posible encontrar a un nuevo hombre, coherente, con una armonía existencial recuperada para convertirse en un ser trascendente.

Los egipcios desde hace más de cinco mil años manifestaron que la dualidad de este universo era necesaria para encontrar una tercera fuerza que sintetiza y permite comprender la perfección.

La leyenda de Osiris es vida y muerte, luz y oscuridad… El juego de lo dual permite conocer y ensayar experiencias.

Todos estos símbolos cuando se conjugan en la mente de un Masón concentrado en su progreso interior hacen verdaderos prodigios.